El juez federal Timothy Kelly ordenó restituir de inmediato las acreditaciones de prensa a CNN, MSNBC y Politico en la Casa Blanca, revocadas por el presidente Donald Trump el viernes 19 de septiembre, tras considerar probable que el veto se hubiera producido sin el «debido proceso adecuado» para los medios afectados.
La medida encarece el costo político de la ofensiva de Trump contra la prensa: al quedar en suspenso judicial una decisión presidencial sobre acceso a instalaciones oficiales, otros medios y tribunales de apelación disponen ahora de un precedente invocable si la Casa Blanca amplía las restricciones.
El fallo y su alcance
La orden, emitida en la madrugada del jueves 24 de septiembre y calificada por el propio tribunal como de emergencia, tendrá vigencia durante 14 días, hasta el próximo 8 de octubre. El acceso de los tres medios a la Casa Blanca deberá mantenerse «hasta que este tribunal emita otra orden o hasta que caduque» la medida, según el texto del fallo al que tuvo acceso EFE.
Kelly, que preside el Tribunal de Distrito de Washington D.C., dio así la razón a los medios vetados, que solicitaron la orden temporal mientras se examina el fondo del caso. Un total de 78 periodistas afectados, según Politico, argumentaron que la retirada de sus acreditaciones constituyó una represalia por el contenido de sus informaciones y una violación de la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que garantiza la libertad de expresión.
«La regla general es que se debe proporcionar a las personas una notificación y una oportunidad de ser escuchadas antes de que el Gobierno les prive de un interés protegido por la Constitución», escribió Kelly en el fallo.
El veto y sus consecuencias
El juez señaló además que no existen hechos que sostengan el argumento del Gobierno de que «la revocación de las acreditaciones de los demandantes protegería la seguridad nacional» de Estados Unidos. En su fallo, recordó que, cuando anunció el veto, Trump se centró en la supuesta «negatividad» de los medios hacia él, no en razones de seguridad.
La decisión judicial se produjo horas después de una audiencia celebrada el miércoles 23 de septiembre, en la que el juez cuestionó que Trump hubiera retirado los pases de prensa sin establecer reglas claras previas ni notificar a tiempo a los afectados. Los medios vetados no recibieron notificación sobre la posibilidad de apelar la decisión sino hasta ese miércoles, cinco días después de que se les confiscaran las acreditaciones, tras un anuncio repentino del presidente en sus redes sociales el viernes anterior.
El veto generó consecuencias inmediatas en la cobertura presidencial: varias cadenas de televisión suspendieron la cobertura conjunta de los actos de Trump mediante el sistema de rotación denominado «pool», y la difusión de imágenes del mandatario durante la Asamblea General de la ONU quedó restringida.
El tribunal deberá pronunciarse sobre el fondo del caso antes del 8 de octubre, fecha en que expira la orden de emergencia; de esa resolución dependerá si las acreditaciones se restituyen de forma permanente o si la Casa Blanca recupera la facultad de excluir a estos medios de sus instalaciones.










