El papa León XIV pidió el sábado 7 de noviembre, en Paysandú, que los países de América Latina dejen atrás sus divisiones y estrechen sus lazos, ante decenas de miles de fieles reunidos en esta ciudad del noroeste de Uruguay, cerca del límite con Argentina.
El mensaje se dio en medio de tensiones políticas y diferencias entre gobiernos de la región, según el contexto del acto, y se dirigió a los pueblos latinoamericanos en su conjunto.
El pontífice, de 71 años, planteó que personas y sociedades deben levantar sus relaciones sobre principios éticos y humanos. A los latinoamericanos les pidió que se traten con «justicia, honestidad y fidelidad», según la cobertura del acto. También los exhortó a impulsar la cooperación, el entendimiento y la convivencia.
Un trayecto de 378 kilómetros y una espera bajo la lluvia
Para llegar a la cita, León XIV recorrió cerca de 378 kilómetros por tierra desde Montevideo. En Paysandú lo aguardaban miles de personas, varias de ellas desde la noche anterior y bajo un aguacero intenso que amainó poco antes de que el papa llegara.
La jornada tuvo un carácter histórico para la ciudad uruguaya: fue la primera vez que un pontífice la visita. León XIV seguirá en Uruguay hasta el domingo 8 de noviembre y luego viajará a Argentina y Perú.
Doce días por tres países
El acto en Paysandú forma parte de una gira apostólica de 12 días que recorre Uruguay, Argentina y Perú y concluye el 17 de noviembre. En ese lapso, el jefe de la Iglesia católica tratará problemas que afectan a la región, entre ellos la inestabilidad política, el cuidado del medio ambiente y el tráfico de armas.
León XIV es el primer papa nacido en Estados Unidos. El Vaticano ha calificado el viaje de «regreso a casa» por la relación del pontífice con Perú: allí ejerció su labor misionera durante décadas y adquirió la nacionalidad peruana.
Según la información disponible, el viaje le da al papa la oportunidad de reiterar su mensaje de unidad, solidaridad y cooperación entre los pueblos de la región, en un escenario de dificultades sociales y políticas.
Las paradas en Argentina y Perú, hasta el 17 de noviembre, permitirán ver si el papa retoma los temas de inestabilidad política, medio ambiente y tráfico de armas, y qué mensajes dirige a los gobiernos de cada país.












