El Colegio Médico Dominicano suspendió el paro de labores de 24 horas convocado para este miércoles 4 de noviembre, así como la marcha hacia el Palacio Nacional programada para el miércoles 11, después de que el presidente Luis Abinader accedió a recibirlos la semana siguiente.
La reunión quedó pautada para el jueves 12 de noviembre en el Palacio Nacional. La Junta Directiva Nacional del CMD ofreció la información este martes en rueda de prensa y explicó que la suspensión de las medidas de presión responde directamente a esa convocatoria presidencial. Un paro de 24 horas en servicios médicos habría afectado la atención en hospitales y clínicas, tanto públicos como privados, en todo el país.
Las demandas del gremio
Entre las exigencias que el CMD llevará a la mesa figuran mejoras en las condiciones laborales de los médicos, la infraestructura hospitalaria y los aspectos normativos que inciden en el ejercicio de la medicina en el país. El gremio no ofreció detalles adicionales sobre el contenido específico de cada punto ni sobre plazos concretos de negociación durante la rueda de prensa.
El Colegio Médico Dominicano es la institución que agrupa y representa a los médicos que ejercen en la República Dominicana. Como gremio profesional, tiene la facultad de convocar paros y movilizaciones cuando considera que las condiciones de trabajo o el marco normativo del sector salud no satisfacen los estándares que demanda la profesión. Sus acciones afectan directamente la operación del sistema sanitario nacional, en particular los centros de salud pública, que dependen en gran medida del personal médico colegiado.
Contexto de la movilización
Las tensiones entre el CMD y el Gobierno no son nuevas. El gremio ha mantenido históricamente un papel activo en la negociación de condiciones laborales para el sector médico público, que en República Dominicana enfrenta desafíos estructurales que incluyen salarios, equipamiento hospitalario y el marco legal que regula la práctica clínica. Las convocatorias a paro funcionan como instrumento de presión para forzar diálogos de alto nivel, como el que ahora se abrió con la presidencia.
La disposición del presidente Abinader a sostener el encuentro del 12 de noviembre detuvo las acciones antes de que se materializaran, lo que evita, al menos en el corto plazo, una interrupción en la prestación de servicios de salud.
De no alcanzarse acuerdos concretos en esa reunión, el CMD conserva la posibilidad de retomar las movilizaciones. El desenlace del diálogo con el presidente Abinader determinará si el conflicto entre el gremio médico y el Gobierno queda encauzado o vuelve a escalar.











