Pfizer elevó su previsión de ingresos anuales a un rango de US$62,000 a US$64,000 millones para 2026, frente a los US$60,500 a US$62,500 millones que guiaba antes, luego de reportar un tercer trimestre con un beneficio ajustado de US$0.87 por acción, por encima de los US$0.72 a US$0.74 que anticipaba el consenso de analistas, según informó la compañía el martes 3 de noviembre.
El resultado extiende la racha de la farmacéutica a siete trimestres consecutivos superando las estimaciones del mercado, y señala un giro de narrativa: los ingresos ya no dependen de los productos Covid para sostener el resultado.
Ingresos planos en la superficie, sólidos por dentro
Los ingresos totales del trimestre sumaron US$16,580 millones, prácticamente sin cambio frente a los US$16,650 millones del mismo período del año anterior. Detrás de esa estabilidad hay dos movimientos opuestos: una caída operativa de US$57 millones asociada a menores ventas de productos Covid y un impacto negativo cambiario de US$15 millones, compensados por el avance de la cartera no Covid.
El anticoagulante Eliquis facturó US$2,520 millones, un alza de 25% y por encima de los US$2,400 millones que esperaba el mercado. El oncológico Padcev generó US$720 millones, también sobre los US$658 millones previstos. En conjunto, los productos nuevos y adquiridos, un bloque que incluye además Abrysvo, Prevnar 20 y Lorbrena, crecieron 32% en términos operativos.
Incluso los productos Covid superaron expectativas pese al desplome de sus volúmenes. La vacuna Comirnaty ingresó US$808 millones frente a los US$770.4 millones esperados, mientras que el antiviral Paxlovid aportó US$449 millones frente a los US$394.1 millones del consenso, aunque su caída interanual roza el 63%.
El beneficio neto fue de US$3,240 millones (US$0.56 por acción), por debajo de los US$3,540 millones (US$0.62 por acción) del tercer trimestre del año anterior.
La nueva guía y el cargo por Innovent
El nuevo rango de ingresos para 2026 implica US$1,500 millones adicionales en el punto medio respecto a la guía anterior, y queda aproximadamente 1.2% por encima del consenso. Con todo, el extremo inferior del rango, US$62,000 millones, quedaría en línea o ligeramente por debajo de los US$62,600 millones que la compañía registró en 2025, de modo que Pfizer apunta a una estabilización de ingresos, no a un crecimiento declarado en la línea superior.
En rentabilidad sí hay avance: la guía de beneficio por acción ajustado para 2026 sube a US$2.95 a US$3.05, desde los US$2.80 a US$3.00 anteriores. Este nuevo rango absorbe un cargo de US$650 millones (US$0.10 por acción) derivado del acuerdo de licencia con la firma china Innovent Biologics. Pfizer también actualizó su estimación de ahorros netos acumulados hasta 2029, que sitúa en torno a los US$9,700 millones.
Cecile Guegan, CFO permanente desde el 1 de noviembre
El mismo martes 3 de noviembre, el consejo de administración confirmó a Cecile Guegan como directora financiera con carácter definitivo, con efectividad desde el 1 de noviembre. Guegan, quien ocupaba el cargo de forma interina desde el 16 de agosto, cuando su predecesor Dave Denton abandonó la compañía para incorporarse a Nike, acumula más de dos décadas en el área de finanzas dentro de Pfizer y 25 años de experiencia en el sector farmacéutico. Su ratificación fue unánime.
En su primera comparecencia como titular, Guegan sintetizó la tesis oficial de la compañía: «Los ingresos de los productos no Covid registraron un crecimiento sólido, y la gestión de costes favoreció la expansión del margen.»
El debate sobre la valoración
La reacción inmediata del mercado fue contenida. La acción cotizaba alrededor de US$30.6 en el premercado del martes, tras acumular una subida de más del 17% en tres meses y cerca del 26% en un año, en niveles que no alcanzaba desde el verano de 2024. La pregunta que queda abierta entre los analistas no es si el trimestre fue bueno, sino si el avance ya está incorporado en el precio: en los últimos 90 días se registraron 15 revisiones a la baja de estimaciones de beneficio y solo dos al alza, según los datos publicados por la compañía y recogidos en el análisis del trimestre.
El recorrido del papel en el mediano plazo dependerá de tres factores: el comportamiento de Eliquis ante la negociación de precios de Medicare y la eventual llegada de genéricos; el avance de la cartera oncológica, donde Pfizer encadena aprobaciones; y la apuesta en obesidad, con el candidato PF-3944, un agonista GLP-1 de administración mensual desarrollado junto a Metsera que logró hasta 12.3% de pérdida de peso en 28 semanas y para el que la compañía prevé una primera aprobación en 2028.











