La República Dominicana dio un paso estratégico en su desarrollo industrial con la inauguración de la Planta Renacer, la primera instalación de reciclaje de resina PET grado alimenticio en el Caribe. El acto fue encabezado por el presidente Luis Abinader en la Zona Franca Quisqueya, en San Pedro de Macorís.
El proyecto, impulsado por la alianza entre Diesco y Invema, representa una inversión superior a RD$3,000 millones, consolidándose como uno de los compromisos de capital privado más relevantes del sector industrial reciente.
Bajo el modelo “botella a botella”, la planta tiene capacidad para procesar más de 124 millones de botellas plásticas al año, equivalente a 1.5 millones diarias. Su operación alcanza 2,250 toneladas métricas mensuales de PET reciclado, garantizando flujo continuo de materia prima y fortaleciendo la cadena de valor del reciclaje en el país.
Este nivel de escala posiciona a República Dominicana como un nodo emergente de economía circular con proyección regional, en un contexto donde las cadenas de suministro globales están migrando hacia modelos sostenibles y trazables.
En términos de empleo, el proyecto proyecta 500 puestos directos y hasta 5,000 indirectos, impactando de forma directa el tejido productivo de San Pedro de Macorís. A nivel ambiental, la planta permitirá reducir aproximadamente 36,000 toneladas de CO₂ al año, alineándose con compromisos climáticos internacionales.
Manuel Diez Cabral, CEO de Diesco, destacó la escala operativa y consistencia del flujo productivo, mientras que George Gatlin, presidente de Invema, subrayó el impacto integral del proyecto: económico, social y ambiental, con visión de exportación regional.
Desde la política pública, el ministro de Industria y Comercio, Eduardo Sanz Lovatón, vinculó la inversión con el desempeño macroeconómico del país. Recordó que en 2025 la República Dominicana superó los US$5,000 millones en inversión extranjera directa y alcanzó cifras récord en exportaciones, reforzando la narrativa de confianza en el clima de negocios.
Por su parte, Rafael Cruz, director de Proindustria, destacó la colaboración público-privada como eje del desarrollo industrial sostenible, señalando que la modernización de la Zona Franca Quisqueya responde a una estrategia de densificación industrial con valor agregado.
La Planta Renacer marca un punto de inflexión: reduce la dependencia de insumos vírgenes en la industria del envasado y abre espacio a un modelo productivo basado en reciclaje avanzado.
En un entorno global dominado por estándares ESG y presión regulatoria, el proyecto valida la viabilidad financiera y operativa de la economía circular en mercados emergentes, posicionando a República Dominicana como plataforma industrial para el Caribe y más allá.















