DIARIO FINANCIERO.- El banco suizo UBS advirtió que el rápido crecimiento del mercado de crédito privado podría convertirse en una fuente de estrés para los mercados financieros tradicionales si aumentan los incumplimientos corporativos durante los próximos trimestres. La entidad estima que las tasas de morosidad podrían duplicarse hacia finales de 2026, impulsadas en parte por el impacto que la inteligencia artificial comienza a ejercer sobre determinados modelos de negocio.
Un mercado de US$1.5 billones bajo mayor escrutinio
El crédito privado se ha convertido en una de las principales fuentes de financiamiento para empresas fuera del sistema bancario tradicional. Tras la crisis financiera de 2008, fondos especializados, firmas de private equity y gestores alternativos ocuparon espacios que antes dominaban los bancos.
UBS estima que el ecosistema combinado de crédito privado y capital privado moviliza actualmente más de US$1.5 billones en financiamiento respaldado tanto por bancos como por estructuras no bancarias.
Aunque el banco no considera que exista un riesgo sistémico inmediato, advierte que las crecientes interconexiones entre fondos, bancos, aseguradoras e inversionistas institucionales podrían amplificar cualquier deterioro significativo de la calidad crediticia.
La inteligencia artificial emerge como nuevo factor de riesgo
La principal preocupación del informe se concentra en sectores tecnológicos y de software, donde la inteligencia artificial podría alterar modelos de negocio más rápido de lo previsto.
Según UBS, la automatización y el avance de herramientas de IA podrían afectar el crecimiento de ingresos, reducir márgenes de rentabilidad y debilitar el poder de fijación de precios de algunas compañías. Estas presiones podrían traducirse en cancelaciones de contratos y menor capacidad de pago para empresas altamente endeudadas.
Bajo ese escenario, la entidad proyecta que las tasas de incumplimiento en crédito privado pasarían de aproximadamente 4.4% actualmente a un rango entre 9% y 10% hacia finales de 2026. La propia IA podría añadir entre tres y cuatro puntos porcentuales adicionales de riesgo de default para determinados prestatarios.
El temor: que el problema salga del crédito privado
La advertencia más relevante del informe no está relacionada únicamente con la morosidad, sino con el potencial efecto contagio.
UBS compara la situación actual con la crisis del sector shale en Estados Unidos entre 2014 y 2016, cuando los problemas inicialmente concentrados en una industria terminaron afectando segmentos más amplios del mercado crediticio.
La preocupación radica en que muchos inversionistas participan simultáneamente en mercados públicos y privados. Además, numerosas empresas obtienen financiamiento tanto mediante fondos de crédito privado como a través de bonos corporativos o préstamos sindicados. Si aumentan los incumplimientos, el deterioro de la confianza podría extenderse rápidamente hacia otros activos financieros.








