El patrimonio de Elon Musk volvió a superar los US$900,000 millones luego de que las acciones de SpaceX avanzaran más de 6% en la sesión del lunes, cerrando cerca de los US$150 por acción y consolidando una recuperación que ya acumula 87% desde el mínimo histórico de US$104 registrado el 3 de agosto.
La fortuna del empresario alcanzó los US$911,900 millones, tras sumar cerca de US$47,700 millones en un solo día. La cifra amplía su distancia como la persona más rica del mundo: el cofundador de Google Larry Page ocupa el segundo lugar con US$281,400 millones, seguido del fundador de Amazon Jeff Bezos con US$268,800 millones.
Grandes fondos e instituciones revelan sus posiciones
El catalizador inmediato del alza fue la publicación de posiciones de grandes inversores ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés). Los documentos, correspondientes al cierre del segundo trimestre —al 30 de junio—, revelaron la magnitud de las apuestas institucionales sobre la compañía espacial.
Alphabet, la matriz de Google, encabeza la lista con una participación valuada en alrededor de US$94,200 millones. La relación entre ambas compañías se remonta a 2015, cuando Google realizó una inversión cercana a US$900 millones en SpaceX; ese capital inicial se convirtió, con el tiempo, en una de las apuestas tecnológicas más rentables de la última década. Le sigue Fidelity Investments con una posición cercana a los US$51,600 millones, y Gigafund Management —firma de capital de riesgo fundada por Luke Nosek y Stephen Oskoui— con US$29,300 millones.
Nvidia informó cerca de 122.8 millones de acciones de SpaceX, valuadas en aproximadamente US$21,000 millones. Su presencia va más allá del interés financiero: Nvidia es uno de los principales proveedores globales de infraestructura de inteligencia artificial, sector que ocupa un lugar creciente en los planes de expansión de las compañías de Musk. Entre los gestores tradicionales, BlackRock declaró una participación cercana a US$8,700 millones y la gestora escocesa Baillie Gifford una posición de aproximadamente US$8,800 millones. El Ontario Teachers’ Pension Plan, uno de los mayores fondos de pensiones de Canadá, y la firma Brookfield también figuran entre los accionistas institucionales de largo plazo.
Uno de los movimientos que más llamó la atención fue el de Harvard Management Company, responsable de administrar el fondo patrimonial de la Universidad de Harvard, que declaró alrededor de 12.9 millones de acciones valuadas en unos US$2,200 millones, convirtiendo a SpaceX en una de sus mayores apuestas bursátiles declaradas. Por su parte, entidades vinculadas con Founders Fund —la firma de inversión asociada con Peter Thiel, uno de los primeros respaldos de Silicon Valley a Musk— declararon participaciones con una valuación que ronda los US$73,000 millones. Thrive Capital, de Josh Kushner, comunicó una posición de US$3,200 millones, y Hancock Prospecting, propiedad de Gina Rinehart, informó US$1,300 millones.
Por qué Wall Street volvió a apostar por SpaceX
El retorno del optimismo no se explica solo por las posiciones institucionales. El patrimonio de Musk había caído por debajo de los US$700,000 millones en julio —su nivel más bajo desde diciembre—, arrastrado por una caída de las acciones de SpaceX de alrededor de 50% frente al máximo histórico del 16 de junio. La reversión llegó después de que la compañía publicara sus primeros resultados financieros formales, que superaron las expectativas de Wall Street, aunque los títulos retrocedieron brevemente 13% tras la publicación del informe.
Firmas como Morgan Stanley, Oppenheimer y Cantor destacaron la evolución financiera de la empresa y el peso de su negocio de inteligencia artificial. Los analistas de JPMorgan señalaron dos factores específicos: la «integración vertical extrema» de SpaceX y lo que calificaron como un «ritmo de cambio en IA increíblemente rápido». Según las estimaciones citadas por JPMorgan, una mejora en la infraestructura tecnológica y una mayor monetización podrían llevar los ingresos de SpaceX vinculados con inteligencia artificial hasta los US$100,000 millones en 2027. Esa proyección, junto con el regreso masivo de capital institucional, volvió a colocar a las acciones de SpaceX en el centro de las apuestas del mercado. El próximo dato a seguir será si la compañía mantiene el ritmo de crecimiento operativo que justifica esas valoraciones, en un entorno donde el escrutinio regulatorio sobre vehículos privados no cotizados continúa aumentando.







