Las acciones de SpaceX profundizaron su caída este lunes y cotizan en 111.48 dólares, un descenso de 50.6% respecto a su máximo histórico de 225 dólares, alcanzado poco después de su salida a bolsa. El retroceso de las acciones de SpaceX ocurrió pese al éxito de la decimotercera prueba del cohete Starship, lo que refleja que los inversionistas siguen preocupados por la valuación y las perspectivas de la compañía.
SpaceX protagonizó uno de los debuts bursátiles más comentados de 2026 y llegó a convertirse en una de las empresas más valiosas del mundo. Sin embargo, la corrección evidencia que los inversionistas exigen resultados financieros y generación de ingresos, más allá de los avances tecnológicos. La caída también ha borrado cientos de miles de millones de dólares de la fortuna de Elon Musk.
La empresa vale actualmente 1.46 billones de dólares, frente al pico de 2.4 billones, lo que implica una pérdida cercana a 940,000 millones de dólares en valor de mercado. Aun con la caída, SpaceX sigue siendo la décima empresa más valiosa del mundo; en su mejor momento ocupó la cuarta posición del ranking.
Quien compró acciones en el máximo histórico necesitaría que el precio suba más de 100% para recuperar su inversión, según la fuente.
El viernes, SpaceX completó con éxito la decimotercera prueba de Starship, la primera desde que la empresa debutó en bolsa en junio. La misión logró desplegar 20 satélites Starlink V3, reencender un motor en el espacio y realizar el amerizaje más suave del vehículo hasta ahora. Elon Musk adelantó que el siguiente objetivo será intentar capturar la etapa superior de Starship con la torre Mechazilla.
Sin embargo, el mercado reaccionó en sentido contrario. Las acciones continuaron cayendo y marcaron un nuevo mínimo desde la oferta pública inicial.
El desplome bursátil también impactó el patrimonio de Elon Musk. Su riqueza pasó de superar los 1.2 billones de dólares durante el máximo de la acción a 698,800 millones, una disminución cercana a 500,000 millones de dólares, según datos de Forbes. Aunque sigue siendo, por amplio margen, una de las personas más ricas del planeta, la volatilidad muestra el enorme peso que tiene SpaceX en su patrimonio.
La caída no refleja un fracaso tecnológico. Al contrario, SpaceX continúa cumpliendo hitos clave en Starship. Lo que está cambiando es la narrativa del mercado: tras la euforia inicial por la salida a bolsa, los inversionistas comienzan a valorar a la empresa con criterios más cercanos a sus fundamentales y a la velocidad con la que podrá convertir su liderazgo tecnológico en ganancias. La expectativa sobre sus negocios espaciales, Starlink y el desarrollo de inteligencia artificial aplicada a infraestructura satelital ayuda a explicar por qué se mantiene entre las 10 empresas de mayor valor.
SpaceX prepara el vuelo 14 de Starship, en el que buscará realizar por primera vez la captura de la etapa superior con la torre Mechazilla, un paso crucial para la reutilización total del sistema. En los mercados, la atención estará puesta en la capacidad de la empresa para recuperar la confianza de los inversionistas. Para quienes compraron cerca del máximo, el precio tendría que duplicarse —subir poco más de 100%— para volver al punto de equilibrio.









