Warren Buffett dejó la presidencia de Berkshire Hathaway este viernes 18 de septiembre y fue nombrado presidente emérito del conglomerado, en el paso final de un proceso de sucesión que había comenzado con su salida como director ejecutivo. Tras el anuncio, las acciones de Berkshire clase A caían 0.2%.
La transición completa el relevo en la cúpula de uno de los mayores conglomerados empresariales del mundo, cuya valuación superó el billón de dólares en 2024, convirtiéndose en la primera empresa no tecnológica en alcanzar esa marca. Para los inversionistas que siguen a Berkshire desde América Latina y República Dominicana, el cambio consolida una estructura de liderazgo que la compañía había preparado durante años para evitar una sucesión de emergencia.
La nueva estructura de mando
De acuerdo con la carta enviada a los accionistas, Howard G. Buffett, quien forma parte del consejo desde 1993, asumirá la presidencia del consejo de administración. Buffett subrayó que su hijo lleva 33 años como director de Berkshire, una experiencia incluso más larga que la que él mismo acumuló antes de tomar el control de la empresa a los 34 años.
Greg Abel, de 64 años, continuará como director ejecutivo, cargo que asumió tras la salida de Buffett como CEO. Susan L. Decker seguirá como directora independiente principal. Buffett planteó una división clara de responsabilidades: «Greg dirige la compañía; Howard protegerá su cultura y sus valores», escribió en su carta.
Abel, por su parte, afirmó en el comunicado de Berkshire que el impacto de Buffett sobre la compañía y sus accionistas «no tiene paralelo en la historia de los negocios estadounidenses». Buffett, a su vez, señaló que Abel ya llevaba tiempo tomando las decisiones relevantes de la empresa sin que él tuviera que cuestionar ninguna. «Por eso, el momento es adecuado para completar la transición», escribió.
Howard G. Buffett ocupa desde 1999 la presidencia ejecutiva de la Howard G. Buffett Foundation, organización dedicada a seguridad alimentaria global y mitigación de conflictos, y ha formado parte de los consejos de diversas empresas públicas y privadas.
Seis décadas y más de 5,500,000% de retorno
Buffett tomó el control de Berkshire Hathaway en 1965 y durante más de seis décadas transformó una empresa textil con problemas en un gigante diversificado. Entre 1965 y 2024, las acciones de Berkshire acumularon una ganancia superior a 5,500,000%, frente a un avance de más de 39,000% del S&P 500 durante el mismo período, según la última carta anual de Buffett.
El inversionista construyó además una fortuna personal de aproximadamente 144,000 millones de dólares, de acuerdo con el Índice de Multimillonarios de Forbes, lo que lo ubica como la décima persona más rica del mundo. Sin embargo, el tamaño alcanzado por Berkshire también dificultó encontrar adquisiciones suficientemente grandes para mover la aguja en sus resultados, y el crecimiento del conglomerado se desaceleró en años recientes.
Buffett, quien cumplió 96 años recientemente, permanecerá en el consejo de administración y continuará como accionista. En su carta cerró con una referencia al paso del tiempo: «El tiempo siempre gana. Sin embargo, ha sido generoso conmigo». Agregó que ese tiempo le permitió ver a Berkshire llegar a un punto en el que tiene «más confianza que nunca» sobre su futuro. «La compañía está en excelentes manos y espero seguir siendo accionista junto a ustedes», concluyó. Los mercados ahora observarán si Abel logra mantener el ritmo de asignación de capital que convirtió a Berkshire en el referente de inversión de largo plazo más seguido del mundo.







