Las acciones de SpaceX subieron 15.83% el viernes 7 de agosto, extendiendo una recuperación que ya había comenzado la sesión anterior con un alza de 6.14%, para cerrar la semana con una ganancia acumulada de 22.8%.
El repunte contrasta con el colapso del miércoles, cuando el título cayó casi 14% y cerró en un mínimo histórico de US$108.27 —su segunda peor sesión desde la salida a bolsa de la compañía—, arrastrado por resultados trimestrales que decepcionaron a los inversionistas, en particular por el nivel del gasto asociado a inteligencia artificial. El deterioro del ánimo en torno a la valoración de la empresa coincidió además con la proximidad del vencimiento del primer periodo de lock-up posterior a la OPI, lo que amplificó las preocupaciones sobre una posible oleada de ventas.
El vencimiento del lock-up no detonó la presión vendedora esperada
El primer periodo de lock-up —el plazo durante el cual los primeros accionistas están impedidos contractualmente de vender sus títulos— venció el jueves y cubría 911.5 millones de acciones, una cantidad equivalente a aproximadamente 43% más que los 638.9 millones de títulos colocados durante la OPI de junio. La magnitud de ese volumen potencial en manos de inversionistas tempranos había generado inquietud sobre la posibilidad de que buscaran reducir posiciones de forma masiva una vez habilitados para hacerlo.
Hasta el cierre del viernes, esos temores no se materializaron en una oleada de ventas. Por el contrario, las acciones de SpaceX registraron avances sostenidos durante las dos sesiones siguientes al vencimiento. La actividad reciente del mercado también sugiere que la zona cercana a US$105 podría haberse consolidado como un nivel de soporte de corto plazo: compradores intervinieron cada vez que el precio se aproximó a esa cotización, lo que contribuyó al rebote posterior.
Analistas ven potencial alcista, pero advierten sobre la incertidumbre en la valoración
A pesar de la volatilidad de la semana, los analistas mantienen un precio objetivo promedio de US$231.40 para las acciones de SpaceX, lo que representa un potencial alcista de aproximadamente 73.84% respecto al nivel de referencia utilizado en la comparación, según los datos disponibles.
Con todo, la compañía enfrenta una considerable incertidumbre en materia de valoración. Gran parte de la tesis de inversión no descansa en ganancias ni flujos de efectivo ya consolidados, sino en las expectativas sobre la expansión futura de Starlink, las iniciativas de inteligencia artificial y el programa Starship. Ese perfil se reforzó con la divulgación de que SpaceX registró una pérdida neta bajo las normas GAAP —los estándares contables generalmente aceptados— en el trimestre más reciente, lo que subraya la dependencia del mercado en proyecciones de crecimiento a largo plazo para sostener la valoración actual.
Los inversionistas seguirán atentos al ritmo de expansión de suscriptores de Starlink y a cualquier actualización sobre el calendario del programa Starship, dos factores que determinarán si el precio objetivo promedio de los analistas puede sostenerse o si la prima especulativa del título se erosiona ante la falta de rentabilidad contable.








