La Unión Europea suspenderá las importaciones de carne de Brasil a partir del jueves 3 de septiembre de 2026, según anunció la Comisión Europea el lunes 31 de agosto. La medida abarca carne de vacuno, aves de corral, huevos y miel, y se mantiene indefinida hasta que Brasilia aporte garantías suficientes sobre el respeto de las normas sanitarias del bloque.
La decisión encarece el abastecimiento de carne bovina en Europa y complica las primeras semanas de vigencia del acuerdo comercial UE-Mercosur, que entró en vigor de forma provisional el 1 de mayo de 2026. Brasil fue el segundo exportador de carne de vacuno a la UE en 2025, con más de 92,000 toneladas de productos valorados en más de 713 millones de euros, lo que ilustra el volumen económico en juego para ambas partes.
El conflicto por los antibióticos
El origen de la suspensión se remonta a mayo de 2026, cuando Brasil fue retirado de la lista de países que la UE considera conformes con sus reglas sobre el uso de antibióticos en la ganadería. La política comunitaria prohíbe el uso de estos fármacos como promotores de crecimiento animal y veda también el empleo de antimicrobianos reservados para infecciones humanas, en el marco de su estrategia contra la resistencia microbiana a los medicamentos.
La Comisión Europea reprocha a Brasil no haber aportado garantías suficientes sobre su cumplimiento de esos requisitos desde que fue excluido de la lista. «Brasil es un socio importante de la UE y estamos trabajando en estrecha colaboración para garantizar que cumplan con estos requisitos. Una vez que se demuestre dicho cumplimiento, podrán reanudarse las exportaciones a la UE», declaró una portavoz de la Comisión a la agencia AFP. El gobierno brasileño no comentó el anuncio de forma inmediata, aunque en mayo había adelantado que «tomaría rápidamente» todas las acciones necesarias para revertir su exclusión.
El sector ganadero brasileño cuestiona la medida
Desde el campo brasileño, la lectura es distinta. Carlos Roberto dos Santos, ganadero de Barretos, en el estado de São Paulo, defendió el uso de los productos cuestionados por Bruselas y afirmó que la medida responde a presiones proteccionistas europeas. «Es un promotor de crecimiento. Ayuda a digerir el pasto para que el buey gane más peso, no es para tratar una enfermedad», explicó a la AFP sobre el antibiótico en cuestión. «Los costos de producción son mucho más altos allí. Un ganadero europeo no tiene cómo competir conmigo», añadió, argumentando que la importación de carne barata pone en riesgo el agro europeo.
Plazos distintos según el producto
La Comisión Europea no fijó un plazo para la eventual reanudación de las importaciones de carne de res, advirtiendo que los ciclos de producción bovina hacen que los plazos puedan ser significativamente más largos. Para la carne de aves de corral y la miel, en cambio, hay una auditoría en curso que debería concluir el viernes 5 de septiembre; si sus resultados son satisfactorios para la UE, esas importaciones podrían volver a autorizarse en las próximas semanas.
El desenlace de esa auditoría y la rapidez con que Brasil presente garantías formales ante Bruselas serán los dos factores que determinen cuándo —y en qué condiciones— se reanudan las importaciones de carne de Brasil hacia el mercado europeo.








