El déficit comercial de México llegó a US$847.5 millones en julio de 2026, una cifra que contrasta con el déficit de apenas US$17 millones registrado en el mismo mes de 2025 y con el superávit de US$4,090 millones de junio pasado, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El resultado mensual negativo llegó a pesar del fuerte dinamismo exportador: las ventas al exterior se incrementaron 43.7% interanual hasta US$81,420 millones, pero las importaciones crecieron a un ritmo todavía mayor —45%— y totalizaron US$82,267.6 millones, lo que explica que la balanza se inclinara hacia el déficit. Para los empresarios y exportadores dominicanos que compiten en mercados donde México es actor relevante, la señal es que la economía mexicana mantiene una demanda interna intensa, incluso bajo el peso de aranceles externos.
Exportaciones: manufacturas y mercado estadounidense, el motor
Al desglosar las exportaciones de julio, las ventas no petroleras fueron las que jalaron el alza, con un incremento de 45% hasta US$79,432.1 millones. Las petroleras también crecieron, pero a un ritmo mucho menor: 6.8% interanual, para situarse en US$1,987.9 millones.
Dentro del bloque no petrolero, las exportaciones dirigidas a Estados Unidos —el principal socio comercial de México bajo el marco del T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá)— crecieron 49.8% en términos anuales. Las ventas al resto del mundo avanzaron 21%, un ritmo sólido aunque inferior al del mercado norteamericano, según precisó el Inegi.
Importaciones y acumulado enero-julio
Las compras del exterior también registraron alzas generalizadas en julio. Las importaciones petroleras subieron 40.9% año contra año hasta US$5,644.5 millones, mientras que las no petroleras se elevaron 45.4% para sumar US$76,623.1 millones.
En el acumulado de enero a julio de 2026, la balanza comercial mantiene saldo positivo: México acumuló un superávit de US$9,255 millones. En ese período, las exportaciones totales crecieron 27.7% interanual hasta US$471,387.1 millones, con las no petroleras liderando al subir 28.7% a US$458,420.1 millones, en tanto que las ventas petroleras retrocedieron 1.1% a US$12,966.3 millones. Las importaciones acumuladas subieron 25.6% hasta US$462,132.2 millones.
Contexto: de déficit en 2024 a superávit en 2025 y 2026
El saldo acumulado de este año se apoya en el giro que vivió la balanza comercial mexicana en 2025, cuando el país cerró el año con un superávit de US$771 millones, reviriendo el déficit de US$8,212 millones de 2024. Esa mejora respondió al fortalecimiento del sector manufacturero y a una menor dependencia del petróleo como fuente de ingresos externos.
El entorno, sin embargo, no estuvo libre de turbulencias. El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial llegaron a pronosticar una recesión para México ante la imposición de aranceles por parte del presidente estadounidense Donald Trump, un escenario que el país logró sortear. Con aproximadamente una cuarta parte de su economía ligada a exportaciones hacia Estados Unidos, la vigencia del T-MEC sigue siendo el principal ancla de la competitividad exportadora mexicana.
El dato que seguirá en el radar es si el déficit de julio —puntual y de magnitud moderada dentro de un año con superávit acumulado— se convierte en una tendencia hacia el segundo semestre, especialmente si la demanda interna continúa impulsando las importaciones a un ritmo superior al de las ventas al exterior.








