República Dominicana mantiene negociaciones activas con Estados Unidos para mejorar las condiciones arancelarias de sus exportaciones dominicanas, mientras el Centro de Exportación e Inversión (ProDominicana) orienta a los empresarios a identificar oportunidades en Europa como destino alternativo.
El diferencial arancelario que preocupa al sector exportador es de 2.5 puntos porcentuales: EE.UU. aplica 12.5% a los productos dominicanos frente al 10% que enfrentan países competidores. Vladimir Pimentel, director de ProDominicana, dijo que esa brecha no tendría impactos importantes en el corto plazo, pero advirtió que la verdadera amenaza es la prolongación de esa condición en el tiempo, algo que erosiona la certidumbre que los empresarios necesitan para tomar decisiones en contratos de mediano y largo plazo.
Negociaciones encabezadas por Cancillería e Industria
Las conversaciones con Washington son lideradas por el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Industria y Comercio, con respaldo de la Presidencia de la República, según precisó Pimentel. ProDominicana no participa de forma directa en ese proceso. «Entendemos que en los próximos días podrán salir algunas decisiones favorables para República Dominicana», afirmó el funcionario, sin precisar un plazo concreto.
La incertidumbre en los plazos refleja la complejidad de las negociaciones comerciales que RD enfrenta en un contexto de reconfiguración arancelaria global impulsada por la administración de Washington, que ha afectado a múltiples socios comerciales de forma simultánea.
Europa como destino alternativo
Mientras avanza ese proceso, ProDominicana está canalizando esfuerzos hacia la diversificación geográfica de las exportaciones dominicanas. La Delegación de la Unión Europea está promoviendo activamente el acceso de productos dominicanos al bloque, según indicó Pimentel. España y Holanda son los destinos tradicionales dentro del continente, mientras que Italia emerge como una oportunidad adicional para ampliar la presencia exportadora nacional.
El funcionario reconoció que los mercados europeos son cada vez más exigentes en materia de certificaciones y requisitos técnicos, pero sostuvo que los exportadores dominicanos ya establecidos en Europa cuentan con las capacidades para cumplirlos. Como ejemplo citó el cacao y la normativa europea de no deforestación, señalando que ese requisito no representa un obstáculo para el país. Destacó además que el segmento de frutas y vegetales es uno de los de mayor crecimiento en los mercados europeos para los productores dominicanos.
Diversificación, el eje de la estrategia
Pimentel subrayó que la coyuntura representa también una oportunidad para profundizar la diversificación de las exportaciones dominicanas, tanto en destinos como en productos. La dependencia histórica del mercado estadounidense —principal receptor de las exportaciones del país, incluyendo las de zonas francas— hace que cualquier variación arancelaria en Washington tenga consecuencias directas sobre la competitividad de las empresas instaladas en RD y sobre el empleo que generan.
El próximo indicador a seguir es si las negociaciones con EE.UU. producen acuerdos concretos antes de que el diferencial arancelario comience a redirigir contratos hacia competidores con condiciones más favorables, así como el ritmo al que los exportadores dominicanos logran formalizar nuevas rutas comerciales en Europa.








