Los resultados del cuarto trimestre fiscal de Starbucks, cerrado el 27 de septiembre, ofrecen una lectura dual: el beneficio por acción (BPA) ajustado de 80 centavos superó con claridad los 72 centavos que estimaba el consenso de LSEG, pero los ingresos de US$9,140 millones quedaron por debajo de los US$9,230 millones anticipados por Wall Street. La acción subió 2.24% en la sesión regular, hasta US$105.51, aunque cedía cerca de 1.9% en operaciones fuera de mercado.
Lo que separa este trimestre de uno simplemente bueno es la brecha entre el desempeño en casa y el resto del mundo. El mercado doméstico valida la tesis de recuperación del CEO Brian Niccol, pero el segmento internacional sigue siendo el punto débil que frena una lectura más favorable del conjunto de la compañía.
El negocio doméstico lidera la recuperación
Las ventas en tiendas comparables crecieron 7.7% en Estados Unidos, por encima del 6.5% que proyectaba el mercado, y 7.2% a nivel global frente al 6% previsto. El beneficio neto del trimestre llegó a US$677.2 millones (59 centavos por acción), una expansión notable respecto a los US$133.1 millones (12 centavos) registrados en el mismo período del año anterior. Los ingresos netos, en cambio, cayeron 4% interanual, caída que la empresa atribuye al cambio de estructura en su operación china hacia un esquema de joint venture. El volumen de transacciones globales subió 1.8% y el ticket promedio también aumentó, dos palancas que apuntalaron las ventas comparables.
La estrategia «Back to Starbucks» se apoya en inversión directa en los locales: al cierre del año fiscal, la empresa había ejecutado más de 1,700 remodelaciones de cafeterías en Estados Unidos y Canadá, cada una con un costo de alrededor de US$100,000, que contempla ampliación de asientos e iluminación renovada. Niccol afirmó que el vínculo de los consumidores con la marca se encuentra «en niveles casi récord», respaldado por dos resultados concretos: el arranque del menú de temporada otoñal en Norteamérica fue el más fuerte en la historia de la compañía, y el matcha se estableció como una categoría que genera US$1,000 millones en ventas anuales. El costo de esa apuesta en infraestructura y personal ya se reflejó en trimestres anteriores, cuando las presiones sobre márgenes llevaron las ganancias por acción por debajo de lo esperado a pesar del alza en ventas.
Asia presiona el resultado internacional
Fuera de Norteamérica, las ventas en tiendas comparables avanzaron apenas 0.9%, muy lejos del 3.2% que los analistas esperaban. La caída de tráfico en la región no pudo ser compensada por el mayor gasto promedio por visita. En China, Starbucks completó la entrada de Boyu Capital como socio mayoritario con hasta 60% del capital de la joint venture, en una transacción que valoró esa operación en US$4,000 millones. Ese movimiento implicó trasladar buena parte del negocio internacional a un esquema de licencias: un modelo que reduce los ingresos consolidados reportados, pero que empuja los márgenes del segmento internacional desde 13% hacia un rango de 15%-19%.
Ahora la compañía analiza una operación similar en Japón. Según reportó Reuters, Starbucks evalúa ceder el control de su negocio nipón, que cuenta con 1,883 establecimientos y equivale a casi el 9% de su red global, valorado en aproximadamente US$3,000 millones. El proceso formal podría arrancar en el cuarto trimestre fiscal.
Proyecciones para 2027: BPA sólido, ingresos bajo presión
Para el ejercicio fiscal 2027, Starbucks estima un BPA ajustado de entre US$3.15 y US$3.25, superando los US$3.14 del consenso, y proyecta un crecimiento de ventas comparables del 4% en Norteamérica. El punto de tensión es la caída esperada de ingresos del 1%, cuando los analistas habían modelado un crecimiento del 1.4%.
La directora financiera Cathy Smith detalló que esa contracción obedece a varios factores que se superponen: un año fiscal con una semana adicional en el calendario, el efecto contable derivado del cambio de modelo en China, un descenso moderado en los precios del café, y un plan de expansión neta más conservador en Norteamérica. En el cuarto trimestre, la cadena abrió 303 cafeterías netas, aunque en septiembre ya había anunciado el cierre de aproximadamente 250 locales en la región, equivalente a cerca del 1% de su parque norteamericano, como parte del proceso de reestructuración. El gasto de capital se mantendrá en torno al 5% de los ingresos netos.
Niccol sostuvo que la compañía avanza con adelanto respecto al cronograma fijado para 2028, cuando espera lograr crecimiento de ventas comparables de al menos 3% tanto en EE. UU. como a nivel global, ingresos que suban al menos 5%, BPA de entre US$3.35 y US$4, márgenes operativos consolidados de 13.5% a 15% y más de 2,000 aperturas globales, incluyendo 400 nuevas tiendas propias en EE. UU. «Entramos en el año fiscal 2027 con impulso, un conjunto claro de prioridades y mayores ambiciones sobre lo que Starbucks puede llegar a ser», afirmó el directivo, según los resultados publicados por la empresa. La clave para los próximos trimestres será si el mercado internacional, encabezado por Japón, comienza a acompañar el ritmo que Norteamérica ya sostiene, o si continúa siendo el principal factor que atenúa los avances de la compañía.













