Las motocicletas no pagan marbete porque la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) las ubica de forma expresa en la lista de vehículos exentos de ese tributo, el cargo anual que deben cubrir los automóviles para circular. Siguen siendo vehículos de motor, pero el régimen vigente las trata de manera distinta a los carros.
La exención alcanza a la mayoría del parque vehicular dominicano. La última cifra estadística publicada, correspondiente a abril de 2026, contabilizaba 3,954,053 unidades registradas, que equivalen al 58.2% de todos los vehículos del país. Gravarlas tocaría el bolsillo de miles de motoconchistas y repartidores, y obligaría a discutir cuánto aportaría al Estado una base tributaria de ese tamaño.
Lo que se sabe sobre la exención
De acuerdo con la DGII, las motos están libres del marbete. En consecuencia, para cobrarlo no alcanzaría con una decisión administrativa en la próxima renovación: habría que modificar el tratamiento actual por la vía jurídica que corresponda.
Quienes viven de estos vehículos se oponen. Motoconchistas y repartidores han descartado las iniciativas de cobro más recientes al considerar que recortarían sus ingresos. Se trata de un argumento económico y social que merece análisis, aunque por sí solo no prueba que toda motocicleta deba seguir exenta.
Existe además un obstáculo operativo. Se han señalado fallas en la expedición de placas y matrículas para motos, lo que complicaría identificar con certeza a cada vehículo y a su dueño en un cobro anual. Ese problema tampoco basta para justificar que la exención continúe.
Las fuentes consultadas confirman tanto la exención como la resistencia a pagar, pero no acreditan una motivación oficial única. La idea de que no se cobra por temor a perder votos no figura como hecho comprobado.
La propuesta de octubre
En octubre de 2026, Mario Díaz, secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores del Transporte Social Cristianos, planteó que las motocicletas entren en el pago del marbete. Sostuvo que sus propietarios deben aportar igual que quienes tienen automóviles. La sugerencia fue recibida con rechazo por parte de motoconchistas y repartidores.
En ese debate circuló la expresión «más de cuatro millones» de motos. Sin embargo, el número oficial publicado para abril de 2026 es 3,954,053, y conviene no mezclar esa cifra con fecha cierta con las estimaciones posteriores.
Cuánto podría recaudarse
Partiendo de un supuesto de 4 millones de motocicletas, y con un cumplimiento total, un cobro anual de RD$500 por unidad generaría RD$2,000 millones brutos. Con RD$1,000 la cifra subiría a RD$4,000 millones, y con RD$1,200 alcanzaría RD$4,800 millones.
Son ejercicios de aritmética, no proyecciones de ninguna autoridad. Los cálculos no restan morosidad, exenciones, motos que ya no circulan ni el gasto de administrar el cobro.
Queda por ver si la idea planteada en octubre se convierte en un proyecto formal para cambiar el régimen, cuál es la posición de la DGII y si se corrigen las fallas en el registro de placas y matrículas que frenarían cualquier cobro anual.














