Los estudiantes de último año de secundaria que participen en Economistas del Futuro 2027 deberán analizar el impacto de los conflictos geopolíticos en la economía dominicana, el tema que escogió el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) para la decimocuarta edición de su certamen. La fecha límite de entrega es el 26 de febrero de 2027, y los equipos mejor calificados expondrán ante un jurado entre el 12 y el 16 de abril.
El asunto coincide con lo que más complica las proyecciones macroeconómicas de la propia institución este año: el precio del petróleo y su efecto en las importaciones, la inflación y el tipo de cambio. Para colegios y docentes, la convocatoria es la oportunidad de trabajar con cifras reales del país. Para el lector en general, es una pista de las variables que el Banco Central vigila mientras dura la guerra en Oriente Medio, según detalló el BCRD en las bases del concurso, publicadas en el subportal del certamen.
Reglas, plazos y premios
Cada equipo se compone de tres alumnos de último año de un colegio reconocido por el Ministerio de Educación, guiados por un profesor o tutor que representa al centro. El ensayo tiene que ser original e inédito, escrito en Word, en hoja de 8½ x 11, con interlineado de 1½ y letra de 12 puntos, y no puede pasar de diez páginas.
La distribución está fijada: una página de introducción, dos de revisión bibliográfica (el repaso de lo que ya se ha escrito sobre el tema), seis de desarrollo con los gráficos incluidos y una de conclusión. El jurado lo designa el BCRD.
Los premios no han cambiado en las últimas ediciones: una MacBook 13 Pro para el primer lugar, un iPad Pro para el segundo y un iPad mini para el tercero. Los tutores reciben RD$50,000, RD$45,000 y RD$40,000, en ese orden. En 2026 ganó el Instituto Salesiano Don Bosco con el ensayo «Activos del Mañana», por delante de Logos Fixus (Colegio San Judas Tadeo) y de Núcleo Prospectivo (International School of Santo Domingo). Aquel año se discutió cómo la educación impulsa el desarrollo económico; en 2025 se trató la inclusión financiera, y en una edición anterior, el ahorro y la política monetaria.
El petróleo, el eje de la sensibilidad
La factura petrolera ha representado en promedio 17% de las importaciones dominicanas en los últimos cinco años. El crudo WTI, referencia del mercado estadounidense, cerró 2025 en US$57.95 por barril y superó los US$75 durante la primera semana de marzo de 2026. En esos días se produjo la escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán, con ataques a bases en Emiratos Árabes Unidos, Catar, Bahréin, Arabia Saudita y Kuwait.
Según el cálculo del BCRD, cada dólar que sube el barril añade unos US$63.4 millones a lo que el país paga por combustibles. Si el precio quedara US$10 sobre el escenario base, el gasto crecería US$634 millones y el déficit de cuenta corriente (lo que el país paga menos lo que recibe del exterior por bienes, servicios y transferencias) aumentaría 0.48 puntos del PIB.
En mayo de 2026, el Banco Central estimó que la guerra encarecería la factura energética en cerca de US$900 millones ese año, hasta unos US$5,400 millones. Planteó que el choque sería pasajero y que la economía tenía bases para absorberlo. Sus modelos preveían un crecimiento cercano a 4% en 2026, contra 2.1% de promedio en América Latina, con la inflación acercándose al centro de su rango meta de 4% ± 1%.
Los otros canales que debe cubrir un buen ensayo
Según el BCRD, hablar solo de crudo deja el análisis incompleto: su documento identifica al menos cuatro vías de transmisión. La primera es el comercio. El 20 de febrero de 2026, la Suprema Corte de Estados Unidos declaró inconstitucionales los aranceles impuestos con la ley IEEPA, y Washington replicó con un gravamen global de 10%, ampliable a 15%, por 150 días bajo la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. Los textiles y prendas amparados por el DR-CAFTA quedaron exentos, lo que beneficia a las zonas francas.
La segunda vía son las materias primas. El Banco Mundial proyecta que sus precios suban 23% en 2026, con un avance de 32% en energía, lo que presiona la inflación y el gasto estatal en subsidios. La tercera son los mercados financieros: el riesgo país dominicano (el sobreprecio que pagan los bonos nacionales frente a los estadounidenses) se encuentra en niveles históricamente bajos, y eso facilitó colocar US$2,750 millones en bonos con fuerte demanda.
La cuarta es el tipo de cambio. El peso ganó cerca de 5% frente al dólar desde fines de 2025, impulsado por una divisa estadounidense más débil y por entradas elevadas de inversión extranjera directa (unos US$5,150 millones), turismo, zonas francas y remesas. El documento añade que el oro hace de amortiguador: un aumento de US$95.5 por onza sobre el escenario base neutraliza, en la cuenta corriente, lo que cuesta cada dólar adicional del crudo. Con el petróleo US$10 más caro, un oro promedio de US$5,405 la onza mantendría en 1.1% del PIB el déficit proyectado.
Diez lecturas sugeridas y un debate en curso
El BCRD divulgó diez referencias bibliográficas, ninguna obligatoria. Las dos primeras son estudios de la CEPAL: el de 2022, sobre las consecuencias de la guerra entre Rusia y Ucrania, que divide el análisis en comercio, materias primas y mercados financieros, y el de 2026, sobre las hostilidades en Irán y su entorno. El resto incluye el Informe de Política Monetaria de junio de 2026 y el Informe de la Economía Dominicana, ambos del BCRD, además del Commodity Markets Outlook del Banco Mundial, las perspectivas comerciales de la CEPAL, el Panorama Macroeconómico del MEPyD, las estadísticas de comercio exterior de la ONE y un manual de economía internacional de Carbaugh.
El certamen se anuncia mientras el tema ya circula en la discusión pública. La Asociación Nacional de Empresas Industriales y de la Hermandad (ANEIH) alertó en noviembre que la crisis geopolítica puede encarecer los costos de la industria local, y el Gobierno estudia medidas frente a la subida de los combustibles, con un llamado al consenso social, según el texto de la convocatoria.
Las bases completas y el formulario de registro están en el subportal de Economistas del Futuro del BCRD. Conviene observar si el Banco Central actualiza sus estimaciones de la factura petrolera antes de que venza el plazo de entrega, porque esas cifras serían el insumo con el que los equipos sustentarán sus ensayos.












