DIARIO FINANCIERO.- En un trimestre donde la incertidumbre externa vuelve a presionar precios de energía y expectativas de inflación, las remesas familiares siguieron funcionando como amortiguador para la economía dominicana. Entre enero y marzo de 2026, la República Dominicana recibió US$3,019.6 millones en remesas, un aumento de 1.9% interanual, de acuerdo con cifras divulgadas por el Banco Central.
El dato no solo es una estadística social; también es un componente macro. En un país con una fuerte dependencia de divisas para importaciones (combustibles, alimentos, insumos) y con un mercado cambiario sensible a shocks externos, cada dólar que entra por remesas tiende a traducirse en mayor liquidez, consumo y, en algunos casos, capacidad de pago de hogares que sostienen crédito y gasto cotidiano.
Marzo Fue Clave: US$1,149.2 Millones
Dentro del trimestre, marzo destacó. Las remesas del mes totalizaron US$1,149.2 millones, lo que representó un incremento de US$38.9 millones (+3.5%) frente a marzo de 2025. Además, en comparación con febrero de 2026, el aumento fue de US$261.6 millones (+29.5%), un salto que suele asociarse a estacionalidad, ajustes de ingresos y un mayor envío en periodos previos a gastos familiares relevantes.
Para el análisis económico, este nivel mensual importa porque ayuda a estimar la tracción del ingreso disponible de los hogares y el ritmo de circulación de divisas en la economía real, desde supermercados hasta pagos de colegios, alquileres y servicios.
Estados Unidos Sigue Siendo El Principal Origen
En marzo, la mayor parte del flujo llegó desde Estados Unidos, con 84.2% del total (equivalente a US$879.9 millones). España aportó 5.3% (unos US$54.9 millones). El Caribe también cita participación de otros países, incluyendo Haití (1.1%) y Suiza (1.0%), además de Canadá y Panamá.
Esta composición confirma un patrón estructural: la diáspora dominicana en EE. UU. sigue siendo la columna vertebral de las remesas, lo que hace que el flujo sea sensible a factores como empleo, salarios y condiciones financieras en la economía estadounidense.
Por Qué El Dato Importa Para La Agenda Económica
En la práctica, las remesas tienden a impactar en tres frentes. Primero, sostienen el consumo y ayudan a suavizar caídas de ingreso en hogares vulnerables. Segundo, alimentan la oferta de divisas, lo que puede contribuir a la estabilidad del tipo de cambio. Tercero, en un contexto de tasas todavía elevadas y costos de importación volátiles, sirven como soporte indirecto para el crédito y la recaudación (vía consumo).
La lectura de política económica es clara: en un entorno global incierto, mantener canales seguros y eficientes para remesas —bancarios y no bancarios— es parte de la infraestructura financiera del país. Y en lo inmediato, la evolución de abril y mayo será clave para entender si el ritmo de crecimiento interanual se sostiene o si se desacelera ante un escenario internacional más complicado.
















