El retraso del iPhone 18 base hasta el primer trimestre de 2027 fue confirmado por Pegatron, uno de los principales ensambladores de Apple, durante su más reciente llamada de resultados con analistas. La decisión quiebra el ciclo de lanzamientos anuales que la compañía había mantenido con precisión desde 2011, uno de los calendarios más predecibles de la industria tecnológica.
El modelo base no estará disponible durante la campaña navideña de este año, el período de mayor gasto del consumidor. Eso significa que los compradores que no quieran pagar el precio de los modelos Pro quedarán limitados a los equipos de la generación actual, cediendo terreno a la competencia en el tramo de precio de entre 700 y 900 euros en el mercado europeo.
Los Pro avanzan; el modelo de entrada se posterga
Según Pegatron, la serie iPhone 18 Pro sí se lanzará este otoño, manteniendo el calendario habitual de la gama premium. La separación entre gamas es deliberada: al concentrar los lanzamientos de otoño en los modelos de mayor valor, el ingreso medio por unidad vendida sube sin necesidad de modificar los precios publicados.
Apple lleva años desplazando su mezcla de ventas hacia la gama alta. Un trimestre sin el modelo base refuerza esa tendencia de forma estructural. El analista Ming-Chi Kuo y el medio The Information ya habían anticipado el año pasado que Apple planeaba lanzar únicamente sus iPhone premium en el otoño de 2026.
El iPhone 18e y un nuevo iPhone Air, ambos rumoreados para el primer trimestre de 2027, tampoco llegarán a tiempo para la campaña navideña, lo que deja sin renovación toda la franja de precio más accesible de la marca durante los últimos meses del año.
Cadena de suministro y presión sobre componentes
Para la cadena de suministro, dividir los lanzamientos diluye el pico de demanda tradicional. Ensambladores como Pegatron distribuyen mejor la producción a lo largo del año, aunque asumen un primer trimestre de 2027 con un peso inusual. La medida también puede aliviar la tensión sobre componentes cuyo suministro ha sido irregular durante los últimos dos años, según se desprende de la comunicación del proveedor.
Apple, por su parte, no ha confirmado públicamente ningún retraso ni ha modificado su página oficial de producto. La información procede de Pegatron, no de la compañía de Cupertino, lo que obliga a leer la decisión como una señal de cadena de suministro más que como un ajuste comercial estrictamente voluntario.
Ventana para Samsung y los fabricantes Android
Las operadoras europeas, acostumbradas a ofrecer el nuevo iPhone como principal reclamo navideño, perderán el modelo más accesible de la marca en la antesala de la campaña de mayor venta del año. Esa ausencia abre una ventana para Samsung y los fabricantes chinos en el segmento de entre 700 y 900 euros, justo en el trimestre con mayor gasto del consumidor.
El riesgo para Apple es ceder volumen en el tramo de precio más disputado. En mercados como España, donde la compañía mantiene una cuota estable y una red de tiendas propias desde 2010, la ausencia de un modelo base renovado puede trasladar clientes a la competencia en un período clave.
La primera lectura del mercado sobre esta estrategia llegará en la conferencia de resultados de Apple prevista para finales de octubre, cuando la compañía ofrecerá los datos iniciales de venta de los modelos Pro y el impacto en márgenes del arranque de campaña sin el modelo de entrada.









