Varios colegios del Distrito Nacional han puesto en marcha un conjunto de medidas para reducir la congestión vehicular durante la salida de clases, una de las franjas horarias de mayor presión sobre las calles y avenidas que rodean los centros educativos de la capital. Conos canalizadores, personal de seguridad, apoyo de agentes de la Digesett y orientaciones a padres y tutores figuran entre las principales acciones aplicadas.
El operativo busca organizar la recogida de los estudiantes, evitar detenciones prolongadas frente a los planteles y mejorar la seguridad de peatones y conductores en los entornos escolares. Las autoridades han identificado varios centros como puntos críticos por el impacto que generan en la movilidad de Santo Domingo, lo que convierte la gestión del tránsito escolar en un asunto de orden público urbano con consecuencias directas para miles de conductores que circulan por esas zonas cada tarde.
Conos, carriles y señalización temporal
Una de las medidas más visibles es la canalización de carriles mediante conos, que delimita las zonas habilitadas para la dejada y recogida de estudiantes. Con esta disposición, los vehículos deben avanzar de manera ordenada, reducir la velocidad y utilizar únicamente los puntos designados para el ascenso y descenso.
La señalización temporal, que incluye conos, vallas y marcas en el pavimento, tiene como propósito ordenar el flujo vehicular. En algunos centros también se establecen patrones de circulación específicos para padres y tutores, particularmente en las calles con mayor afluencia, con el fin de evitar los embotellamientos que se forman cuando los conductores detienen sus vehículos de forma improvisada frente a las puertas.
Digesett y seguridad interna en los planteles
Agentes de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) brindan asistencia en los centros que lo requieren: regulan el tránsito, supervisan cambios de sentido y orientan a los conductores durante los horarios de entrada y salida. El respaldo se suma al personal de seguridad y administrativo que muchos colegios despliegan en sus puertas y áreas de estacionamiento para coordinar la salida por niveles, verificar que los menores aborden los vehículos correctos y evitar que los padres detengan sus carros en zonas no autorizadas.
Los centros educativos también han sido llamados a aplicar horarios de salida escalonados por niveles, una estrategia que distribuye el volumen de vehículos que arriban de forma simultánea y reduce las filas frente a los planteles. Entre las recomendaciones dirigidas a los padres y tutores figuran: utilizar los puntos de ascenso y descenso habilitados, respetar la señalización temporal, evitar estacionarse en doble fila o en las inmediaciones de las salidas, considerar el uso de transporte escolar o vehículos compartidos, y planificar la recogida con anticipación para disminuir el tiempo de espera.
Un operativo con 23 centros priorizados
El plan es ejecutado de forma conjunta por la Digesett, el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) y la Alcaldía del Distrito Nacional. En esta edición, las acciones se concentran en 23 centros educativos priorizados del Distrito Nacional, aunque la Digesett ha identificado hasta 62 colegios con alto impacto en la movilidad de la capital, lo que anticipa una eventual ampliación del operativo.
Las autoridades subrayan que el éxito del plan depende no solo de la presencia policial y la señalización, sino también del compromiso de directores, docentes, padres, tutores y conductores. La identificación de los 62 colegios con mayor impacto vial sugiere que la cobertura del operativo podría extenderse si las instituciones que aún no participan adoptan los protocolos recomendados. El seguimiento a esa expansión y a la efectividad de las salidas escalonadas marcará si el modelo se consolida como política permanente de movilidad escolar en el Distrito Nacional.









