El Ejército de Estados Unidos activó el Grupo de Tarea Conjunto del Hemisferio Occidental, una nueva alianza de 18 países —entre ellos República Dominicana— diseñada para intensificar la presión sobre las organizaciones del narcotráfico en la región, según anunció el Comando Sur (Southcom) desde Miami.
La participación dominicana en esta estructura refuerza el papel de RD como socio estratégico de Washington en materia de seguridad regional. Para el país, que opera en una ruta de tránsito de drogas en el Caribe, la integración en la coalición implica mayor coordinación de inteligencia y operaciones con el ejército estadounidense, así como una mayor exposición a las dinámicas de seguridad que afectan el turismo, la inversión y la estabilidad institucional.
El general Francis Donovan, comandante de Southcom, describió al nuevo grupo como «el brazo ejecutor» del Comando Sur «para enfrentar las amenazas en todo el hemisferio». Donovan señaló que la estructura busca «incrementar la efectividad operacional contra las amenazas que socavan la seguridad regional e impactan a Estados Unidos» y sus aliados, además de «fortalecer» la respuesta a emergencias y crisis humanitarias.
El comandante también precisó el objetivo operativo: «Esta sede reúne capacidades militares a la medida y alianzas de confianza para incrementar la fricción sistémica total, el ritmo operacional, ejercer una presión sostenida sobre las organizaciones criminales y fortalecer la seguridad de Estados Unidos y de nuestros socios».
El nuevo grupo funciona como una «transición» de la Operación Lanza del Sur, operativo lanzado en septiembre de 2025 por la administración de Donald Trump que incluyó bombardeos contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en aguas del Caribe y del Pacífico. Según un recuento de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés), EE.UU. ha atacado más de 60 embarcaciones en el marco de esa operación y ha causado la muerte de 221 personas. La Operación Lanza del Sur también sirvió para aumentar la presión sobre el entonces gobernante venezolano Nicolás Maduro, quien fue detenido en una intervención estadounidense en Caracas y trasladado a Nueva York a principios de enero para afrontar cargos de narcoterrorismo.
El Grupo de Tarea estará liderado por el general Kevin Jarrard, quien encabezó la respuesta del Departamento de Estado tras los terremotos de junio en Venezuela, según informó Donovan. El Comando Sur describió la nueva sede como la «sede operativa para la ejecución de misiones en toda la región», al integrar «inteligencia, vigilancia y reconocimiento, planificación operacional y coordinación multinacional».
La coalición reúne a los países que en marzo, en Miami, suscribieron la alianza del Escudo de las Américas: Argentina, Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago. A ese núcleo se sumaron posteriormente Bahamas, Belice, Chile, Guatemala, Jamaica y Perú, además del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella.
La consolidación de este grupo de trabajo amplía el alcance de las operaciones antinarcóticos en el Caribe más allá de los bombardeos puntuales de la Operación Lanza del Sur, hacia una arquitectura de cooperación permanente. El desempeño del general Jarrard al frente de la nueva estructura y los primeros resultados operativos conjuntos serán los indicadores clave a seguir en los próximos meses.









