El petróleo WTI sube 2.55% este lunes, para cerrar en US$84.5 el barril, luego de que expirara sin éxito el memorando de entendimiento firmado entre Estados Unidos e Irán y se recrudecieran las amenazas mutuas entre ambas potencias, según datos de cierre de los contratos de futuros para entrega en septiembre.
Los contratos de futuros del WTI con vencimiento en septiembre —la referencia estándar para el crudo en el mercado estadounidense— acumularon una ganancia de US$2.1 por barril frente al cierre previo. El alza refleja la incertidumbre sobre el suministro global de crudo en momentos en que el estrecho de Ormuz, ruta por la que transita cerca del 20% del petróleo que circula en el mundo, permanece cerrado bajo control iraní.
Ormuz en el centro de la tensión
El presidente Donald Trump amenazó el lunes con bombardear «sin piedad» a Omán si el país árabe interfería en las negociaciones entre Washington y Teherán sobre el control del estrecho de Ormuz. Trump afirmó además que Estados Unidos controla por completo el paso marítimo mediante un bloqueo militar, aunque Teherán sostiene que el estrecho sigue bajo su dominio y lo mantiene cerrado.
Irán, por su parte, advirtió que su «postura defensiva» adoptará un carácter «ofensivo» y anunció «sorpresas estratégicas» para «el enemigo». Un alto comandante de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) abogó, en una entrevista con la televisión iraní recogida por la agencia IRNA, por una «reorganización, modernización y desarrollo de la doctrina de defensa de la República Islámica».
En medio de la escalada, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Baghaei, señaló que Teherán llegó a un acuerdo con Mascate —capital de Omán— para establecer rutas marítimas seguras a través del estrecho, una señal que complica aún más la posición de Washington.
Memorando vencido sin acuerdo
Las tensiones coincidieron con el vencimiento del memorando de entendimiento que había establecido un alto el fuego entre ambas naciones y un plazo de sesenta días para resolver puntos pendientes. El acuerdo incluía en su agenda el levantamiento de sanciones económicas sobre Irán, el programa nuclear iraní y la situación en Líbano y Gaza, según las partes involucradas. El diálogo se estancó sin que ninguno de esos temas llegara a resolverse.
El cierre del estrecho de Ormuz y el deterioro diplomático entre Washington y Teherán son variables que los mercados energéticos y los analistas seguirán de cerca en los próximos días, especialmente ante la posibilidad de que el conflicto escale hacia acciones militares que interrumpan el flujo de crudo en una de las arterias más críticas del comercio global de energía.








