El petróleo de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) cerró el lunes 21 de septiembre con una caída de 4.5%, hasta US$95.78 por barril, tras las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump indicando que estaría dispuesto a reunirse con su homólogo iraní, Masoud Pezeshkian, en el marco de la Asamblea General de la ONU.
La posibilidad de un acercamiento diplomático entre Washington y Teherán redujo la prima de riesgo geopolítico que venía sosteniendo los precios del crudo. Los contratos de futuros del WTI para octubre, los de referencia en el mercado estadounidense, perdieron US$4.52 respecto al cierre de la sesión anterior.
El giro diplomático de Trump
Trump declaró el domingo 20 de septiembre a la cadena Fox News que estaría dispuesto a reunirse con Pezeshkian, quien se encuentra esta semana en Nueva York para la Asamblea General de la ONU. El mandatario también señaló que se halla en una «fase de decisión» respecto a Irán y anticipó que sucederán «cosas muy importantes» en un futuro próximo, sin ofrecer detalles adicionales.
La señal de apertura diplomática fue suficiente para mover al mercado, que interpretó el mensaje como una reducción de la probabilidad de una escalada militar directa entre ambas potencias, uno de los principales riesgos que había empujado los precios del crudo al alza en semanas recientes.
Flujos estables desde Oriente Medio
A la presión bajista también contribuyó un informe de JPMorgan que señala que los flujos de petróleo procedentes de Oriente Medio se mantienen «fuertes» pese al bloqueo del estrecho de Ormuz y el reciente cierre del oleoducto saudí Este-Oeste. Según el banco, en los últimos diez días el flujo de crudo promedió 17 millones de barriles por día.
El analista Tom Essaye resumió la lógica del mercado: «A los mercados no les importará que la guerra entre EE.UU. e Irán continúe, siempre y cuando el crudo fluya a un ritmo mayor». La frase refleja que el factor determinante para los precios no es el conflicto en sí, sino la disponibilidad del suministro.
Conflicto en Yemen y decisión de Trump
En paralelo, el portavoz militar de los hutíes de Yemen, Yahya Sarea, denunció el lunes 21 de septiembre 28 nuevos ataques de Arabia Saudí contra distintos puntos del país en las últimas 24 horas. Los combates se han intensificado especialmente a lo largo de la costa occidental yemení, donde las fuerzas hutíes, respaldadas por Irán, han registrado avances recientes frente al gobierno yemení apoyado por Riad.
Según The New York Times, que cita a funcionarios del gobierno estadounidense, Trump decidió no atacar a los rebeldes hutíes en Yemen pese a las solicitudes de Arabia Saudí, decisión que también redujo la percepción de riesgo en la región. Para la República Dominicana y el resto de América Latina, el comportamiento del WTI es un indicador clave: un petróleo de Texas por encima de US$95 el barril mantiene presión sobre los costos de importación de combustibles y, por extensión, sobre las tarifas eléctricas y el precio de la canasta básica. La próxima semana, con las conversaciones diplomáticas en la ONU aún en curso y los flujos de Oriente Medio bajo seguimiento, el mercado estará atento a si Trump y Pezeshkian concretan un encuentro y a si los suministros regionales se mantienen en los niveles actuales.










