El precio internacional del petróleo estrecho de Ormuz acaparó la atención de los mercados este martes al registrar una fuerte caída: el barril de Brent cerró en US$79.36, su nivel más bajo desde el 10 de julio, tras desplomarse 5.26% en la sesión, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) retrocedió 5.69% hasta US$75.77, por debajo del umbral de los US$80 que no había cruzado desde hace casi un mes.
El detonante fue una declaración del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, quien afirmó en una entrevista con CNBC que Washington mantiene conversaciones con Irán y que existe la posibilidad de alcanzar «hoy o mañana» un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz. Para la República Dominicana y el resto de América Latina, un abaratamiento sostenido del crudo alivia la presión sobre la factura de importación de combustibles, influye en los precios de la electricidad y puede moderar la inflación en economías que dependen del petróleo importado.
Bessent indicó que un eventual pacto garantizaría la libertad de navegación y contribuiría a estabilizar los precios de la energía a nivel global. El analista Andy Lipow, de Lipow Oil Associates, señaló que los inversionistas siguen de cerca las negociaciones y confían en que se logre un acuerdo que restablezca el tránsito por el estrecho, paso estratégico por el que antes del conflicto circulaba alrededor del 20% del petróleo mundial.
Sin embargo, la incertidumbre no se disipó del todo. Irán negó que existan negociaciones directas con Washington y aseguró que únicamente mantiene contactos con Omán sobre garantías para un tránsito seguro en la zona. Paralelamente, Catar informó que continúan los esfuerzos de mediación, junto con Pakistán y Omán, para alcanzar una solución de corto plazo que permita retomar el diálogo.
Las tensiones también persistieron sobre el terreno este martes. La agencia marítima británica UKMTO reportó que un buque fue alcanzado por un proyectil de origen desconocido en el estrecho de Ormuz, mientras que otra embarcación se hundió en el mar Rojo tras un ataque vinculado al bloqueo marítimo impuesto por los rebeldes hutíes de Yemen a puertos saudíes.
Con el descenso de este martes, el Brent acumula una caída superior al 12% en apenas dos sesiones. El lunes, el barril ya había perdido más de un 7% después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara que canceló un «ataque masivo» contra Irán con el objetivo de favorecer una salida negociada al conflicto, lo que los mercados interpretaron como una apertura diplomática.
La mirada de los mercados estará puesta en el avance —o el estancamiento— de las conversaciones entre Washington y Teherán en las próximas horas. Un acuerdo que garantice el tránsito por Ormuz podría consolidar la tendencia a la baja en los precios del crudo, mientras que una ruptura de las negociaciones o un nuevo incidente marítimo en la zona podría revertir rápidamente las ganancias de los compradores y devolver el barril por encima de los US$90 que marcó durante el pico de tensiones.







