El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió entregar US$5,000 a cada adulto estadounidense si los republicanos ganan las elecciones de mitad de mandato de noviembre, sin precisar la fuente de financiamiento ni despejar las dudas legales que rodean la oferta.
La promesa generó un aplauso inmediato entre los asistentes a la convención del Partido Republicano celebrada el miércoles 30 de septiembre, pero de inmediato abrió un debate sobre su viabilidad: los demócratas la calificaron de «promesa vacía» y varios analistas pusieron en duda su legalidad bajo la ley federal.
Qué dijo la Casa Blanca sobre el financiamiento
Trump no ofreció detalles sobre cómo se pagarían los cheques. El vicepresidente JD Vance sugirió que el plan podría financiarse con los ingresos arancelarios que recauda el gobierno federal, y aclaró que los pagos no estarían dirigidos a estadounidenses de altos ingresos, aunque tampoco precisó un umbral de elegibilidad.
El debate legal: ¿promesa de campaña o soborno electoral?
La legislación federal estadounidense prohíbe realizar pagos con el propósito de influir en el voto de una persona. La oferta, anunciada en Texas el miércoles 30 de septiembre, cae en una zona gris que los expertos interpretan de forma distinta.
La doctora Joan Mahoney, profesora de derecho en la Universidad de Southampton, dijo a la BBC que considera la oferta legal en términos generales, al asemejarla a una promesa de campaña, aunque reconoció que los políticos «no suelen hacerlo de forma tan explícita».
«Por un lado, suena un poco a soborno: vota por los republicanos y recibirás dinero, lo cual sería decididamente ilegal», señaló Mahoney. «Pero, por otro lado, iría a parar a todo el mundo, independientemente de cómo hayan votado, así que en ese sentido no es un soborno».
Otros expertos citados en el debate apuntan a que la promesa podría reencuadrarse como un compromiso de reducción de impuestos, una figura que sí es legal bajo la normativa vigente. No obstante, ninguna autoridad electoral federal se ha pronunciado formalmente sobre el caso hasta el momento.
La propuesta de Trump promete US$5,000 por adulto en un año en que el Congreso ya registra tensiones fiscales por los recortes tributarios en debate. Lo que ocurra en las elecciones de noviembre determinará si el partido cuenta con la mayoría legislativa necesaria para aprobar cualquier mecanismo de pago, sea vía presupuesto, aranceles o recorte impositivo, convirtiendo esa votación en el primer filtro real de una promesa que, por ahora, carece de respaldo legal o financiero concreto.








