Donald Trump descartó ordenar nuevos ataques militares contra Irán y confirmó que Estados Unidos apostará por la presión económica contra Irán mientras avanzan las negociaciones para reabrir el estrecho de Ormuz, de acuerdo con declaraciones del mandatario publicadas este domingo por Axios.
El cambio de postura tiene implicaciones directas para los mercados globales de petróleo, incluyendo a República Dominicana, que importa combustibles a precios vinculados a la cotización internacional del crudo. El bloqueo iraní del estrecho de Ormuz —ruta por la que transita cerca de una quinta parte del petróleo que se comercia en el mundo— ha presionado al alza los precios de los combustibles desde el inicio del conflicto, el pasado 28 de febrero.
Un giro de tono tras semanas de amenazas
«Nos lo estamos tomando con calma», declaró Trump en una breve conversación telefónica con Axios, en lo que representa un cambio notable frente a la semana anterior, cuando amenazó con lanzar ataques «contundentes» contra Teherán antes de retractarse.
Washington busca ahora alcanzar un acuerdo que permita avanzar hacia el fin de la guerra que Estados Unidos inició junto con Israel el 28 de febrero. Pese a descartar acciones militares por el momento, Trump dejó claro que el cerco económico continuará. «Solo estamos negociando a medias con ellos. Simplemente observamos a Irán, con su enorme inflación y el hecho de que no tienen dinero», afirmó el mandatario, según Axios.
El nudo: el estrecho de Ormuz y las sanciones
Las negociaciones entre Washington y Teherán giran en torno al estrecho de Ormuz, que Irán mantiene bloqueado desde el inicio del conflicto. Teherán exige que Estados Unidos levante primero el bloqueo sobre sus puertos y retire las sanciones petroleras, en línea con el memorando de entendimiento firmado por ambos países en junio pasado —un acuerdo marco que establece las condiciones mínimas para avanzar en conversaciones— antes de comprometerse a reabrir la vía marítima.
El cierre del estrecho ha generado un fuerte incremento en los precios de los combustibles a nivel mundial y ha aumentado la presión política sobre la administración Trump de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Sin embargo, el presidente aseguró que los precios del petróleo han comenzado a ceder, lo que reduciría el impacto sobre los consumidores estadounidenses.
Trump se mostró confiado en que las negociaciones concluirán con un acuerdo. «Todo saldrá bien. Siempre sale bien. Es como una partida de ajedrez», afirmó al referirse a la relación entre Estados Unidos e Irán, según Axios.
Los mercados de energía y el comercio de petróleo seguirán atentos a cualquier señal concreta de avance en las negociaciones sobre el estrecho de Ormuz, cuya reapertura sería el indicador más claro de que la tensión entre Washington y Teherán cede de forma efectiva.









