El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) elevó este miércoles 30 de septiembre su tasa de política monetaria en 25 puntos básicos, pasando de 5.25% a 5.50% anual, en su reunión mensual de política monetaria. La medida también empuja la tasa de los Repos a 1 día hasta 6.00% anual y la tasa de depósitos remunerados (Overnight) a 4.75% anual.
El alza encarece la referencia a la que los bancos comerciales se financian con el BCRD, lo que presiona los costos del crédito privado en pesos: hipotecas, préstamos de consumo y financiamiento empresarial podrían tener tasas más altas en las próximas semanas, reduciendo el poder adquisitivo de familias y el margen de maniobra de las empresas. El crédito privado en moneda nacional crecía a un ritmo de 7.5% interanual al cierre de agosto, impulsado por el financiamiento a sectores productivos.
Por qué el BCRD subió ahora
El BCRD calificó la decisión como «de carácter preventivo» para preservar el anclaje de las expectativas de inflación y evitar efectos de segunda vuelta sobre los precios. La institución identificó tres presiones simultáneas que elevan el riesgo inflacionario: el repunte de los precios del petróleo por el conflicto en Medio Oriente, disrupciones en el transporte global de mercancías y condiciones climáticas adversas.
El barril del petróleo WTI superó los US$100 a mediados de septiembre, aunque se moderó a cerca de US$90 al cierre del mes. El BCRD advirtió que los precios de los combustibles refinados suben más que el crudo, lo que impacta directamente en el costo del transporte, la canasta básica y la electricidad. El Gobierno dominicano ha amortiguado parte de ese golpe mediante subsidios a los combustibles, lo que ha ralentizado el traspaso al consumidor final.
La inflación, aún fuera de la meta
La inflación interanual se situó en 5.13% en agosto de 2026, por debajo del 5.67% registrado en junio, pero todavía por encima del rango objetivo del BCRD de 4.0% ± 1.0%. La inflación subyacente, que excluye los bienes más volátiles de la canasta, bajó a 4.76% en el mismo período, manteniéndose dentro del rango meta.
El sistema de pronósticos del BCRD proyecta que la inflación retornaría al rango objetivo durante el cuarto trimestre de 2026, aunque advierte que las perspectivas presentan riesgos al alza por los conflictos bélicos y los fenómenos climáticos que pueden encarecer los alimentos. Para el bolsillo del consumidor dominicano, eso significa que los precios podrían seguir subiendo por encima de lo habitual en los próximos meses, incluso con la política monetaria más restrictiva.
Contexto internacional: la Fed también apretó
La decisión del BCRD se produce en sintonía con el endurecimiento monetario global. La Reserva Federal de Estados Unidos incrementó su tasa de referencia en 25 puntos básicos en su reunión de septiembre, con la inflación estadounidense en 3.4% anual, aún por encima de su meta de 2.0%. Los analistas prevén un aumento adicional antes de que termine 2026. El Banco Central Europeo (BCE) también subió su tasa en 25 puntos básicos en septiembre, con la inflación en la Zona Euro en 3.2% anual.
Este contexto de tasas altas en las economías avanzadas complica el panorama para los países emergentes: encarece la deuda externa, presiona el tipo de cambio y reduce los flujos de capital hacia la región. No obstante, el peso dominicano acumula una apreciación de aproximadamente 6% al cierre de septiembre de 2026, sostenida por el dinamismo de las actividades generadoras de divisas. Las reservas internacionales del BCRD se ubicaron en torno a US$15,400 millones al cierre de agosto, equivalente a alrededor del 11% del PIB y unos cinco meses de importaciones, niveles que superan las métricas recomendadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La economía dominicana creció 4.5% en los primeros ocho meses de 2026, sostenida por construcción, intermediación financiera y turismo, y el BCRD proyecta un crecimiento similar para el año completo, uno de los más elevados de América Latina. El Banco Central indicó que continuará monitoreando la coyuntura internacional y que adoptará las medidas adicionales que sean necesarias para cumplir la meta de inflación, señal de que no descarta nuevos incrementos de la tasa de política monetaria si las presiones de precios persisten.






