El túnel de la Plaza de la Bandera será inaugurado este domingo a las siete de la noche por el presidente Luis Abinader, según confirmaron fuentes oficiales. La obra, un paso soterrado de 1.02 kilómetros que cruza en sentido norte-sur bajo el monumento a la bandera nacional, cierra un capítulo de más de una década de anuncios, rediseños y cambios de gobierno sobre uno de los principales nudos de tráfico de la capital, de acuerdo con Diario Libre.
El túnel de la Plaza de la Bandera busca aliviar una intersección donde, según Antena Latina, cientos de miles de conductores pierden a diario entre 15 minutos y una hora y media al cruzar las avenidas 27 de Febrero y Gregorio Luperón. La solución llega después de que tres presidentes de dos partidos distintos —Leonel Fernández, Danilo Medina y ahora Abinader— cargaran la misma obra en su lista de pendientes.
Una promesa que cambió de manos tres veces
El proyecto nació dentro del llamado corredor Duarte, iniciativa vial comenzada en los primeros gobiernos de Leonel Fernández y continuada parcialmente bajo Danilo Medina, según Producciones URBANRD. En 2016, el entonces ministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo, presentó la primera propuesta formal: un túnel orientado de este a oeste que priorizaba el tránsito de la avenida 27 de Febrero.
Esa propuesta quedó archivada. En marzo de 2022, el diputado de Santo Domingo Oeste, Miguel Bogaert, logró que la Cámara de Diputados solicitara al Poder Ejecutivo incluir en el presupuesto nacional los fondos para la obra, recordando que el proyecto llevaba más de 10 años guardado pese a contar con un estudio de factibilidad favorable, según Diario Libre.
El desenlace llegó por otra vía: la renegociación en 2023 del contrato de concesión con Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (Aerodom) liberó los recursos que permitieron ejecutar la obra sin endeudamiento externo, según la Presidencia de la República. El gobierno de Abinader cambió el diseño heredado y optó por un túnel norte-sur en el eje de la avenida Luperón, tras estudios de tráfico que mostraron mayor volumen vehicular en ese eje y por complicaciones con una tubería del acueducto Valdesia.
Las obras arrancaron formalmente en abril de 2024, con la intervención del distribuidor de la autopista 6 de Noviembre, y se extendieron a la Plaza de la Bandera a partir de febrero de 2025, según la Presidencia. El paso a desnivel de la prolongación 27 de Febrero con Isabel Aguiar fue entregado en octubre de 2025.
La ecuación financiera: cifras que no siempre cuadran
El costo final ha sido difícil de fijar. La estimación original de 2024 para todo el corredor rondaba los US$140 millones, según el ingeniero Marcelino Herrera. Para noviembre de 2025, El Nacional situaba la inversión de la megaobra en unos US$83 millones.
Las cifras fiscales más recientes, citadas por Acento a partir de Transparencia Fiscal, atribuyen al paso a desnivel soterrado de Luperón con 27 de Febrero un costo de RD$2,575 millones, con RD$1,265.2 millones presupuestados y RD$695 millones desembolsados solo entre enero y marzo de 2026. En entrevistas de mediados de julio, el ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, habló de una inversión de RD$3,300 millones para la solución vial, sin que resulte claro si incorpora obras complementarias como la restauración del monumento. Las obras hermanas de Isabel Aguiar y Pintura han sido reportadas con montos que van de RD$925 millones a RD$4,454 millones según la fase considerada.
Lo consistente en todas las versiones oficiales es la fuente: cero endeudamiento nuevo, con el grueso de los recursos proveniente de la renegociación con Aerodom, acuerdo que extiende hasta 2060 la concesión de los aeropuertos estatales a cambio de un paquete de infraestructura vial, según la Presidencia.
El cálculo político de una obra de una década
Más allá del asfalto, la inauguración tiene una lectura política. Abinader ha insistido en que la inversión pública en infraestructura alcanzará cerca del 3% del PIB este año, y ha convertido la entrega de esta obra —junto con el paso de Isabel Aguiar— en pieza central de su narrativa de gestión, según Acento. En diciembre de 2025, el presidente había anticipado que la obra estaría lista en el segundo trimestre de 2026, según el Listín Diario; el retraso final de apenas unas semanas se atribuyó a ajustes técnicos por tuberías imprevistas.
Si el patrón histórico de esta obra sirve de referencia, la verdadera prueba no será la ceremonia, sino si el nuevo flujo de 2,500 vehículos por hora que promete el túnel logra sostenerse frente al crecimiento proyectado del parque vehicular del Gran Santo Domingo en la próxima década, según declaró el ministro Estrella.









