El Banco Agrícola impulsa 400 proyectos agropecuarios juveniles en distintas zonas del país mediante su programa Campo Joven, con una inversión que supera los RD$200 millones, según informó Steven Baldera, gerente de Emprendimiento, Innovación y Agroempresa de la institución y coordinador nacional de la iniciativa.
El programa apunta a incorporar a una nueva generación al aparato productivo agropecuario nacional, un sector que históricamente ha enfrentado dificultades para atraer mano de obra joven. Al conectar acceso a crédito con acompañamiento institucional, Campo Joven busca convertir el campo en una plataforma de empleo y generación de ingresos para jóvenes dominicanos que, de otro modo, difícilmente accederían a financiamiento formal.
Entrega en Hato Mayor
Baldera presentó las cifras del programa durante un acto celebrado en la provincia Hato Mayor, en el que el Bagrícola, en coordinación con el Ministerio de la Juventud, desembolsó RD$3 millones a jóvenes de esa demarcación que presentaron proyectos productivos.
El acto reunió a un amplio grupo de funcionarios: José Rijo Presbot, director de Presupuesto; Maribel Simón, gobernadora de Hato Mayor; la diputada Carmen Ligia Barceló; Irma Rondón, subdirectora nacional del Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario (FEDA); el empresario Miguel Laureano; y Esmerlin Díaz, director de Emprendimiento del Ministerio de la Juventud, además de representantes del sector productivo y beneficiarios de la provincia.
Campo Joven y el crédito agropecuario
Según Baldera, la iniciativa busca «facilitar que una nueva generación encuentre en el campo oportunidades reales para emprender, producir, innovar y generar empleos». El programa pretende trascender el concepto tradicional del crédito agropecuario al incorporar componentes de innovación y formación empresarial orientados a los jóvenes.
El Bagrícola no precisó el número total de beneficiarios ni el plazo de los financiamientos otorgados. Los próximos meses permitirán evaluar si la escala del programa (400 proyectos y más de RD$200 millones comprometidos) se traduce en una expansión sostenida de la participación juvenil en la producción nacional.








