DIARIO FINANCIERO.- El costo de las materias primas retomó en el primer trimestre de 2026 el principal lugar entre los factores que reducen la competitividad de la industria dominicana, según la más reciente Encuesta de Coyuntura Industrial de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD). El indicador desplazó a otros retos que dominaron períodos previos y reflejó el peso creciente de los costos de producción sobre las empresas locales.
El estudio también identificó la competencia desleal y el bajo nivel de actividad económica como los principales desafíos adicionales para el sector manufacturero, en un contexto marcado por desaceleración de la demanda y presión sobre márgenes operativos.
Costos de producción vuelven al centro de las preocupaciones
La AIRD reportó que el costo de materias primas alcanzó una incidencia de 20% entre los factores que afectan la competitividad industrial durante enero-marzo de 2026. El dato representa el retorno de este componente al primer lugar del ranking de preocupaciones empresariales.
En segundo lugar se ubicó la competencia desleal, con 15%, mientras que el bajo nivel de actividad económica registró 13%. En conjunto, esos tres factores explican el 48% de las limitaciones identificadas por las industrias consultadas.
El resultado sugiere que las empresas manufactureras enfrentan una combinación de presiones internas y externas: mayores costos de insumos, distorsiones de mercado y menor dinamismo en la demanda local.

Energía e importaciones mantienen presión sobre márgenes
Otros factores relevantes fueron la competencia de productos importados, con una incidencia de 9%, así como el costo y suministro de energía eléctrica y los precios de los combustibles, ambos con 7%.
La combinación de esos elementos mantiene presión sobre la estructura de costos de las industrias, particularmente en sectores intensivos en energía o dependientes de materias primas importadas.
Para empresas manufactureras dominicanas, las variaciones en costos logísticos internacionales, combustibles y tarifas eléctricas continúan afectando la capacidad de competir frente a bienes importados, especialmente en segmentos de consumo masivo.
Financiamiento y permisología pierden peso relativo
En contraste, variables tradicionalmente señaladas por el sector empresarial, como acceso al financiamiento, trámites aduanales y permisología, registraron niveles de incidencia considerablemente menores durante el trimestre.
Según la AIRD, factores como costo y acceso de financiamiento, contrabando, procedimientos aduanales y permisología se ubicaron entre 0% y 2%.
Aunque esos indicadores no desaparecen del panorama industrial, los resultados reflejan que las prioridades empresariales se han desplazado hacia variables vinculadas directamente a costos operativos y condiciones de mercado.
Señales sobre la actividad económica
El peso del “bajo nivel de actividad económica” entre las principales preocupaciones industriales también apunta a una moderación del consumo y de la demanda agregada en sectores productivos.
Ese indicador adquiere relevancia en momentos en que distintos sectores empresariales han advertido sobre menor ritmo de ventas y una desaceleración en algunos segmentos de manufactura y comercio.
La evolución de la actividad económica será uno de los elementos que el sector industrial observará durante el resto de 2026, especialmente ante el impacto de tasas de interés, costos internacionales y comportamiento del consumo interno.
AIRD mantiene monitoreo trimestral del sector
La Encuesta de Coyuntura Industrial es elaborada trimestralmente por la AIRD y evalúa quince factores considerados determinantes para la competitividad de la industria nacional.
El monitoreo permite identificar cambios en las prioridades y preocupaciones del sector manufacturero dominicano, así como medir la evolución de variables que afectan producción, inversión y capacidad competitiva.
Los resultados del primer trimestre muestran que, más allá de factores regulatorios, la discusión empresarial vuelve a concentrarse en costos de producción y debilidad de la actividad económica, dos variables estrechamente vinculadas al desempeño macroeconómico del país.







