El precio del diésel internacional alcanzó US$220 por barril, según alertó el presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Julio Brache, generando inquietud entre los sectores productivos del país, en particular el industrial y el agropecuario.
El combustible mueve el transporte de alimentos y productos del campo hacia los centros de venta, lo que convierte cualquier alza sostenida en un factor de presión sobre los costos de producción y, en última instancia, sobre los precios al consumidor.
Diésel sube mientras el crudo se mantiene bajo los US$100
Brache realizó sus declaraciones durante las sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), celebradas en Santiago de Chile. Allí explicó que, aunque el petróleo crudo se encuentra por debajo de los US$100 por barril, el diésel registra un comportamiento diferente en el mercado internacional, con su barril cotizando en US$220.
«Eso ha traído un poco de inquietud entre todos los asociados, la Asociación de Industria y otros sectores productivos como el sector agropecuario por el transporte de los alimentos hacia los centros de ventas», señaló Brache.
Subsidios de RD$38,000 millones como amortiguador
Frente a este escenario, el dirigente industrial destacó que el Gobierno dominicano ha destinado RD$38,000 millones en subsidios directos a los combustibles con el objetivo de contener los precios y reducir el impacto sobre la población y los distintos sectores de la economía.
Brache precisó que las empresas cuentan con inventarios suficientes para el cierre del año, lo que ha permitido mantener la operación sin mayores disrupciones hasta ahora. Indicó, no obstante, que alguna industria podría registrar aumentos de costos, aunque aclaró que ninguno de los asociados de la AIRD ha reportado una situación de ese tipo hasta el momento.
«Vamos a esperar, lo que quedan son tres meses del año y no vemos ninguna disrupción en los temas actuales con los precios», afirmó el presidente de la AIRD.
El panorama para el cierre de 2026 dependerá de si el precio del diésel internacional mantiene o profundiza su alza en las próximas semanas, momento en que los inventarios actuales de las empresas comenzarían a agotarse y la exposición al mercado spot se haría más directa.










