El déficit fiscal de Colombia asciende a cerca de $80 billones, equivalente a cuatro puntos del PIB, y corregirlo será el principal desafío que enfrentará el nuevo Gobierno, según Mauricio Guzmán, head de estrategia de inversión de Sura Investments. El experto hizo la advertencia en el Conversatorio LR: ¿Cómo leer el nuevo ciclo económico?
Sin un ajuste de esa brecha, la deuda neta sobre el PIB pasaría del 60% actual a 82% en los próximos cuatro años, un nivel que Guzmán calificó como insostenible y que rebasaría ampliamente el ancla del 55% del PIB establecida por la regla fiscal vigente. Para los mercados de crédito y para las empresas que dependen del financiamiento público, ese deterioro implica mayor riesgo-país y, en consecuencia, condiciones de endeudamiento más costosas.
Cuentas públicas bajo presión
Colombia registra actualmente un déficit primario cercano a 3.7% del PIB y un déficit total próximo a 7%, de acuerdo con el análisis de Sura Investments. El margen de maniobra para recortar es estrecho: sobre un presupuesto de $545 billones, $100 billones corresponden al servicio de la deuda, $90 billones a inversión y $358 billones a funcionamiento —buena parte de este último protegido por normas o sujeto a trámites en el Congreso—, lo que limita los rubros sobre los que el Gobierno puede actuar sin mayores fricciones institucionales.
En ese contexto, los mercados ya habían anticipado parte del ajuste. Las tasas de los títulos de deuda pública colombiana cayeron más de 250 puntos básicos desde mayo, cuando creció la expectativa de un Gobierno de orientación promercado. Tras confirmarse el resultado electoral, los movimientos de los activos fueron más moderados, señal de que los inversionistas esperan evidencias concretas de que las promesas se materialicen. «El mercado ya dio un voto de confianza. Ahora viene la ejecución», dijo Guzmán.
Crecimiento desequilibrado e inflación elevada
Sura Investments proyecta un crecimiento de 2.5% para Colombia en 2026, pero Guzmán advirtió que la expansión ha sido impulsada principalmente por el gasto público, no por la inversión privada ni las exportaciones. La inversión se ubica actualmente en cerca de 16% del PIB, frente a niveles superiores a 20% registrados en años anteriores, mientras las exportaciones equivalen a alrededor de 16% del PIB, por debajo del promedio latinoamericano de 25%.
En materia de inflación, el experto proyectó que Colombia cerrará el año entre 6.5% y 7%, con presiones adicionales derivadas de la indexación de precios, el posible fenómeno de El Niño y los precios de los energéticos. En ese escenario, espera que la tasa del Banco de la República se mantenga alrededor de 12% durante el resto del año, con recortes que comenzarían tentativamente en marzo de 2027.
El peso del sector energético
El sector de hidrocarburos es otro factor determinante. Colombia cuenta con cerca de siete años de reservas probadas de petróleo y produce algo más de 700.000 barriles diarios, frente al millón de barriles que llegó a producir hace una década. Además, cerca de 30% del gas que consume el país ya es importado, luego de que Colombia perdiera la autosuficiencia que mantenía hasta 2022.
Guzmán consideró que la reactivación anunciada de la explotación y la reposición de reservas representa una oportunidad para fortalecer la producción, las exportaciones y los ingresos fiscales. El ajuste de las cuentas públicas, la recuperación de la inversión y el fortalecimiento del sector energético serán los indicadores clave para determinar si el optimismo que reflejan hoy los mercados tiene sustento en los próximos meses.








