El Banco de México ajustó su proyección de crecimiento económico para 2026 al 1.1%, una reducción desde el 1.6% anterior. Este ajuste se fundamenta en el retroceso del 0.6% observado en el primer trimestre y un inicio de año con menor dinamismo.
La autoridad monetaria identificó como causas principales la pérdida de fuerza en las exportaciones, el estancamiento de la inversión privada y una moderación en el consumo. Se espera una recuperación gradual a partir del segundo trimestre, condicionada a la revisión del TMEC y al impulso de la Copa Mundial, mientras que para 2027 se proyecta una aceleración.






