Los nuevos aranceles de Trump podrían entrar en vigor tan pronto como esta semana, con tasas de entre 10% y 12.5% para alrededor de 60 países, según reportó el Financial Times (FT). La medida se apoya en una nueva base legal tras el fallo de la Corte Suprema que invalidó el esquema de aranceles recíprocos del presidente de Estados Unidos.
El giro es relevante para los mercados porque reabre el frente comercial estadounidense en un contexto de alta tensión geopolítica. Los nuevos aranceles se activarían cuando expire, esta semana, el esquema temporal de 10% aplicado tras la decisión judicial, lo que introduce incertidumbre sobre costos de importación y cadenas de suministro.
El driver central del cambio es legal: la administración ya no puede imponer gravámenes de forma inmediata mediante poderes de emergencia, anulados por la Corte. En su lugar recurre a la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, una vía más lenta y específica. El argumento oficial para los nuevos aranceles de Trump es combatir prácticas de trabajo forzado.
En paralelo, la Casa Blanca mantiene investigaciones sobre exceso de capacidad manufacturera que podrían justificar tarifas más altas en el futuro. Entre los países bajo análisis figuran México, China, la Unión Europea, Japón, India, Corea del Sur, Vietnam y Taiwán, según el FT.
Para inversionistas y empresas, la señal es de una política comercial que sigue agresiva pero más acotada por los límites judiciales. Algunos asesores económicos advierten que un endurecimiento podría elevar los costos para consumidores y compañías, con presión sobre la inflación antes de las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos.
Qué vigilar: el FT indica que la Casa Blanca aún evalúa el alcance definitivo de los gravámenes. Aunque inicialmente serían similares al arancel de 10% vigente, otras investigaciones podrían abrir la puerta a tarifas mayores si la administración intensifica su ofensiva comercial en los próximos meses.









