El ecosistema de pagos digitales Toke, del Banco Popular Dominicano, acumuló más de un millón de usuarios afiliados en sus primeros seis meses de operación y tiene activos a 30,000 micronegocios de más de 60 tipos de actividad comercial, según informó la entidad bancaria.
Las transacciones se procesan en menos de cinco minutos y sin costo para los usuarios, lo que ha abierto el acceso a pagos digitales a personas que no tienen cuenta bancaria. La herramienta reduce la dependencia del efectivo en el comercio cotidiano y empuja la formalización de pequeños negocios que antes operaban completamente en efectivo.
Cómo funciona la plataforma
Toke permite realizar pagos usando únicamente el número de teléfono entre los participantes, sin necesidad de ingresar números de cuentas bancarias ni contar con un historial financiero previo. El usuario solo debe descargar la aplicación y vincular su número celular para comenzar a operar.
Entre los usos más frecuentes que describieron los ejecutivos del Banco Popular figuran el pago de propinas, servicios de peluquería, compras en colmados y pago de peajes, todos en pesos dominicanos dentro del mercado local.
Impacto en la inclusión financiera
Christopher Paniagua, presidente ejecutivo del Banco Popular Dominicano, encabezó el encuentro con representantes de medios en el que se presentaron los resultados de los primeros seis meses. Paniagua señaló que Toke ha contribuido a minimizar el uso de efectivo y a fomentar la formalización comercial, precisamente porque no exige que el usuario esté bancarizado para acceder a la plataforma.
Ese enfoque en clientes no bancarizados distingue a Toke dentro del ecosistema de pagos digitales del país, donde la inclusión financiera sigue siendo un desafío estructural. Según el Banco Central de la República Dominicana (BCRD), una proporción relevante de la población adulta aún permanece fuera del sistema financiero formal.
Los próximos indicadores a seguir son la evolución del volumen de transacciones procesadas por la plataforma y si el crecimiento de micronegocios activos mantiene el ritmo de los primeros seis meses, señales que determinarán el alcance real del ecosistema sobre la economía informal dominicana.







