Ferrari entregó 3,368 vehículos entre julio y septiembre, 33 unidades menos que en el mismo período de 2025, y aun así elevó sus previsiones para 2026 por segunda vez consecutiva tras registrar un beneficio neto de 431 millones de euros, un 13% más que un año atrás. Las previsiones de Ferrari para 2026 apuntan ahora a ingresos de 7,650 millones de euros y un EBITDA ajustado de 3,000 millones.
La acción subió más del 4% en la Bolsa de Milán durante la sesión, según informó CNBC junto con Reuters y la nota de resultados de Ferrari. Los títulos estadounidenses cayeron inicialmente tras la publicación de los resultados, pero giraron al terreno positivo a lo largo de la jornada. La reacción del mercado confirma que el modelo de negocio de Maranello opera bajo una lógica distinta a la del resto de la industria automotriz: el volumen de ventas no es la variable determinante, sino la combinación de producto y el grado de personalización de cada unidad.
Las cifras del tercer trimestre
Los ingresos netos de 1,896 millones de euros superaron levemente los 1,890 millones que anticipaba el consenso de analistas, un avance del 7% interanual, o del 10% a tipo de cambio constante. El beneficio operativo (EBIT) alcanzó 563 millones de euros, un 12% más, con un margen del 29.7%. El EBITDA ajustado llegó a 753 millones, también con un alza del 12%, por encima de los 739 millones proyectados por Reuters, con un margen del 39.7% frente al 37.9% de un año antes. El beneficio por acción (BPA) ajustado fue de 2.44 euros, por encima de los 2.37 euros esperados por el mercado.
El flujo de caja industrial libre fue el dato más llamativo dentro del estado financiero: 567 millones de euros, un salto del 43% respecto al tercer trimestre de 2025.
En el acumulado de los nueve primeros meses del año, Ferrari facturó 5,682 millones de euros (+6%), ganó 1,307 millones (+8%) y registró un EBITDA de 2,230 millones con un margen del 39.2%. El total de entregas en ese período fue de 10,170 unidades, un 3% menos que en el mismo lapso de 2025 y 318 vehículos por debajo del año pasado.
Personalización y cambio de gama: los motores del margen
El aumento del margen con menos unidades vendidas responde a dos factores concretos. El primero es el crecimiento del gasto en personalizaciones: los clientes están pagando más por acabados, materiales y configuraciones a medida, un gasto que llega casi íntegro al margen operativo. El segundo es la entrega del F80, el modelo de mayor rentabilidad de la gama actual, que impulsó tanto el EBIT como el beneficio neto del trimestre.
La caída de entregas no es un tropiezo comercial, sino una decisión deliberada. Ferrari está ejecutando un proceso de recambio de gama («model change-over», en términos de la propia compañía), que reduce temporalmente los volúmenes mientras prepara el lanzamiento de nuevos modelos. La empresa prevé dos lanzamientos adicionales antes de que cierre el año. A estos factores se sumó lo que el comunicado describe como vientos de cola cambiarios menos adversos de lo previsto, además del segundo puesto en el Campeonato del Mundo de Fórmula 1, que Ferrari incluye explícitamente entre las razones que justifican la revisión al alza de sus objetivos anuales.
Revisión de previsiones y la valoración del mercado
Las nuevas metas para el conjunto de 2026 son cuatro: ingresos de 7,650 millones de euros (antes 7,600 millones), EBITDA ajustado de 3,000 millones (antes 2,970 millones), BPA ajustado de al menos 9.85 euros (antes 9.68 euros) y flujo de caja industrial libre de hasta 1,650 millones (antes al menos 1,550 millones).
Las revisiones no son de gran magnitud, entre 30 y 100 millones de euros según la línea, y eso explica en parte la reacción contenida del mercado en las primeras horas. Tom Narayan, analista de RBC Capital Markets, calificó los resultados como «en gran medida en línea» con lo esperado y advirtió que las acciones podrían enfrentar «una ligera presión dado que algunos esperaban una subida de previsiones mayor». Sin embargo, Narayan anticipó una mejora en la percepción «una vez que la gente comprenda que estos resultados son saludables». Es la segunda vez consecutiva que Ferrari revisa al alza sus objetivos anuales, después de hacerlo en el segundo trimestre, cuando registró ingresos de 1,940 millones de euros y un beneficio operativo de 605 millones con un margen del 31.2%. En aquella ocasión, el mismo analista señaló que Ferrari «rara vez eleva sus previsiones en el segundo trimestre», y lo interpretó como una señal positiva para el cierre del año.
El Luce: producción 2027 agotada antes de las primeras entregas
El dato más destacado de la jornada no provino del estado de resultados sino de la llamada con analistas. Benedetto Vigna, consejero delegado de Ferrari, confirmó que la producción del Luce, el primer Ferrari totalmente eléctrico, está completamente asignada para 2027: todas las unidades que la marca planea fabricar el año próximo ya tienen comprador. Las primeras entregas del modelo están previstas para el cuarto trimestre de este año, y las pruebas internacionales de conducción, para principios de 2027.
El Luce parte de unos 615,000 dólares y llegó al mercado envuelto en polémica, tanto por su diseño como por la idea misma de un Ferrari sin motor de combustión interna. Vigna no cedió ante las críticas: dijo que no cambiaría «nada» del debut del modelo. El directivo también señaló que el libro de pedidos de la marca «llega ahora hasta 2028», con dos lanzamientos aún pendientes en lo que queda del año y una agenda continua de eventos con clientes y socios en las áreas de Racing, Sports Cars y Lifestyle.
Con una capitalización cercana a los 75,000 millones de dólares y un PER (relación precio/beneficio) de 37.6 veces, Ferrari cotiza con una prima de valoración propia de las casas de lujo, no de los fabricantes de automóviles convencionales. Ese nivel solo se sostiene si la compañía mantiene el patrón que acaba de demostrar en el tercer trimestre: volúmenes planos o a la baja, precios al alza y márgenes en expansión. Los tres frentes a seguir son el despliegue comercial real del Luce, que tiene demanda en papel pero sin historial de entregas; la evolución del gasto en personalizaciones, que depende de la confianza del cliente de altísimo poder adquisitivo; y el programa de recompra de acciones de 3,500 millones de euros que la empresa ejecuta por tramos y que da soporte técnico a la cotización.










