México habilitó el cruce fronterizo de Santa Teresa, Nuevo México, para exportar ganado a Estados Unidos, convirtiéndose en el segundo punto en reanudar operaciones luego de que el acceso al mercado estadounidense permaneciera cerrado de forma intermitente desde noviembre de 2024 por el brote de gusano barrenador del Nuevo Mundo.
El acceso había permanecido bloqueado durante 16 meses, tiempo en el que productores de Chihuahua estiman que se dejaron de exportar cerca de un millón de cabezas de ganado. Las restricciones obligaron a vender los animales en el mercado nacional a precios inferiores, acumulando un impacto económico estimado en alrededor de 1,000 millones de dólares solo en esa entidad.
Cronología de reaperturas
La recuperación de los cruces comenzó el 24 de agosto de 2026 con la habilitación del punto de Douglas, Arizona. Exactamente un mes después se incorporó Santa Teresa, Nuevo México, en la fecha publicada por la fuente.
El Consejo Nacional Agropecuario (CNA) atribuyó la reapertura al trabajo conjunto de productores, organizaciones ganaderas y autoridades sanitarias de ambos países para reforzar medidas de prevención, inspección, trazabilidad y control sanitario. El organismo destacó en particular la coordinación entre el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) de México y el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (APHIS-USDA).
Un tercer punto de cruce se perfila en el horizonte cercano: la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural anunció que la estación cuarentenaria de Puerto Palomas, Chihuahua, será el siguiente en reanudar el envío de ganado mexicano al norte.
Más presupuesto y criterios técnicos
A pesar de celebrar la recuperación de los cruces, el CNA advirtió que aún es necesario fortalecer las acciones de prevención, vigilancia y contención del gusano barrenador. Por ello, demandó que el Senasica reciba los recursos humanos, técnicos, presupuestales y de infraestructura necesarios para enfrentar la emergencia sanitaria y recuperar completamente las exportaciones.
El organismo también exigió que las decisiones sanitarias y comerciales entre ambos países se sustenten en evidencia científica y criterios técnicos, y no en consideraciones políticas. «La cooperación técnica y la confianza entre ambos países son indispensables para proteger la sanidad animal y mantener un comercio seguro y ordenado», señaló el CNA en un comunicado.
La apertura de Puerto Palomas y el ritmo al que se restablezca la confianza sanitaria entre México y Estados Unidos determinarán si la industria ganadera logra recuperar el volumen de exportaciones perdido antes de que concluya el año.









