El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) prepara para 2027 una plataforma dedicada de pagos instantáneos, que sustituirá la infraestructura actual mediante la cual se procesan los pagos minoristas a través del Sistema de Liquidación Bruta en Tiempo Real (LBTR). El anuncio, hecho por el gobernador Héctor Valdez Albizu durante el II Foro de Pagos Instantáneos celebrado el viernes 1 de mayo en la sede del BCRD, ubica al país en la trayectoria que ya recorrieron Brasil con Pix, Costa Rica con SINPE Móvil y Paraguay con su Sistema de Pagos Instantáneos.x|
Una infraestructura nueva para descongestionar el LBTR
La solución está siendo desarrollada por la firma CMA Small Systems en colaboración con un equipo multidisciplinario del propio Banco Central, según detalló Valdez Albizu en su discurso central. La nueva plataforma absorberá todos los pagos minoristas que hoy se enrutan por el servicio Pagos al Instante BCRD, montado sobre el LBTR — un sistema diseñado originalmente para la liquidación de operaciones de alto valor entre entidades, no para el flujo masivo de transacciones cotidianas entre personas y comercios.
La distinción técnica importa. Separar la capa minorista del LBTR libera capacidad operativa, reduce riesgos de saturación y abre la puerta a funcionalidades modernas — alias de usuario, códigos QR estandarizados, interoperabilidad con billeteras digitales — que en el modelo actual son de difícil implementación. El gobernador enmarcó la iniciativa como parte del rol del BCRD de promover la eficiencia y seguridad del Sistema de Pago y Liquidación de Valores de la República Dominicana (SIPARD).
El benchmark regional ya está fijado
El II Foro reunió a expositores de instituciones que han recorrido este camino. Jean Michel Lobet, especialista senior del sector financiero del Banco Mundial; Derlis Montania, del Banco Central del Paraguay; Carlos Melegatti Sarlo, del Banco Central de Costa Rica; y Ángel González Tejada, director del Departamento de Sistemas de Pagos del BCRD, presentaron el estado actual del despliegue de pagos instantáneos en América Latina.
Brasil mostró con Pix lo que ocurre cuando un banco central despliega un riel público, gratuito para personas físicas y obligatorio para instituciones reguladas: en menos de cinco años, Pix superó a tarjetas y transferencias tradicionales como medio de pago dominante. Costa Rica alcanzó penetración masiva con SINPE Móvil apoyándose en la identificación por número telefónico. Paraguay avanzó con su SPI bajo un modelo participativo. La República Dominicana llega tarde a esa ola — pero llega con la ventaja de poder evitar errores ya identificados en otros mercados.
Quiénes deben prestar atención
Valdez Albizu indicó que el BCRD trabaja con todas las entidades del sistema financiero para que la plataforma sea operativa en 2027, año en que la institución cumplirá 80 años desde su fundación en 1947. La presencia en el foro de Rosanna Ruiz (ABA), Cristina de Castro (ABANCORD), Manuel Cocco (LIDAAPI) y Jorge Mancebo (Asociación Dominicana de Empresas Fintech) sugiere coordinación con los tres pilares del sistema: bancos múltiples, asociaciones de ahorro y crédito, y el ecosistema fintech.
Para los actores fintech dominicanos, el diseño de esta plataforma definirá el techo de su modelo de negocio durante la próxima década. Si el acceso es inclusivo — como ocurre en el modelo brasileño — el riel público se convierte en una capa habilitadora sobre la cual se construyen servicios. Si queda restringido a entidades de intermediación financiera tradicionales, el ecosistema queda capado.
Para los comercios minoristas y las pymes las implicaciones son tangibles: liquidación inmediata 24/7, costos transaccionales potencialmente menores que los del esquema actual de tarjetas, y reducción de la dependencia del efectivo — un punto crítico en una economía donde la informalidad sigue siendo elevada.
Lo que aún no está claro
El BCRD no ha publicado especificaciones técnicas detalladas, esquema tarifario, requisitos de adhesión para entidades no bancarias ni un cronograma trimestral con hitos verificables hacia 2027. Tampoco se ha confirmado si la plataforma incorporará un sistema unificado de alias y QR estandarizado al estilo Pix, ni cómo se integrará con los pagos transfronterizos que el BCRD ha venido empujando dentro del SIPARD.
La definición de estos parámetros será determinante. La diferencia entre un sistema instantáneo que transforma la economía digital y uno que solo digitaliza el statu quo bancario se decide en la letra chica de la regulación operativa.
2027 no es un horizonte lejano. Las entidades financieras, fintechs y comercios que esperen al lanzamiento para reaccionar llegarán tarde a un cambio estructural que ya empezó en el resto de la región.







