El turismo dominicano devuelve a la sociedad 8 veces los incentivos que recibe del Estado, afirmó la Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (Asonahores), en una defensa directa de los beneficios fiscales que el sector percibe frente a posibles revisiones.
El argumento fue planteado por el presidente de Asonahores, Juan Bancalari, durante su participación en el Encuentro Económico del periódico HOY, donde estuvo acompañado de la vicepresidenta ejecutiva de la asociación, Aguie Lendor. Para Bancalari, sin esos incentivos la oferta turística dominicana perdería competitividad frente a otros destinos del Caribe que también operan con esquemas de apoyo estatal. «La vaca que está dando leche (el turismo) no se le puede cambiar el cuido ni la comida», sostuvo.
Un motor de divisas y empleo
Los números que presentó Asonahores ilustran el peso del sector en la economía nacional. En 2025, el turismo generó US$11,866 millones en divisas, su contribución directa al producto interno bruto (PIB) fue del 8.3% y su aporte total, considerando los encadenamientos con otros sectores, alcanzó el 15.9% del PIB.
En cuanto al flujo de visitantes, el año pasado llegaron al país 8,860,709 turistas no residentes y 1,518,964 dominicanos no residentes, además de 2,774,442 cruceristas, según los datos presentados por Bancalari.
Incentivos bajo escrutinio
La postura de Asonahores se produce en un contexto en que varios sectores de la economía dominicana debaten la racionalización de exenciones fiscales. El argumento central de la asociación es que los incentivos al turismo no representan un gasto neto para el Estado, sino una inversión con retorno multiplicado, dado el volumen de divisas, empleos e impuestos indirectos que el sector genera en la cadena hotelera, de transporte, alimentos y servicios.
Bancalari enfatizó que la competencia en el Caribe es particularmente intensa, ya que destinos como Jamaica, Bahamas, Cuba y Cancún también operan con marcos de incentivos para atraer inversión hotelera y turistas internacionales. Retirar o reducir esos beneficios, advirtió, podría erosionar la posición de República Dominicana como el destino más visitado de la región.
El desempeño del sector en los próximos meses estará condicionado por la evolución de la demanda en los principales mercados emisores, en particular Estados Unidos y Europa, y por la capacidad de la infraestructura de apoyo, que incluye agua, energía y saneamiento en las zonas turísticas, para sostener un crecimiento que ya supera los 13 millones de visitantes si se suman turistas y cruceristas.









