El mecanismo de reembolso del ITBIS para exportadores prácticamente no se aplica en la industria cosmética dominicana, según denunció la Asociación Dominicana de la Industria Cosmética, Cuidado e Higiene Personal y del Hogar (Afaper), cuyos directivos calificaron el proceso de «complicado y largo» en el Encuentro Económico celebrado el jueves 8 de octubre.
Para las empresas del sector, el problema no es legal sino operativo: el capital que queda retenido en forma de créditos fiscales sin compensar reduce la liquidez disponible para financiar producción, insumos y nómina, presión que se agudiza en las pequeñas y medianas empresas.
El marco legal y el problema en la práctica
En República Dominicana, el artículo 350 del Código Tributario y la Norma General 12-2022 de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) regulan el reembolso o compensación del Impuesto a la Transferencia de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS) para los exportadores. El objetivo del mecanismo es evitar que las empresas que venden al exterior, ventas que no generan ITBIS, acumulen indefinidamente el impuesto pagado en sus compras locales de bienes y servicios.
El presidente de Afaper, Noel Ureña Ceballos, explicó que cuando una industria cosmética adquiere materia prima local y luego exporta su producción, no cobra ITBIS por la venta externa. El resultado es una acumulación de créditos fiscales que no logra compensar oportunamente. El proceso implica coordinación entre la Dirección General de Aduanas (DGA) y la DGII, conlleva una revisión documental que, según Ureña Ceballos, puede extenderse considerablemente, y exige en algunos casos documentos sin relación directa con el ITBIS. Además, ciertas partidas pueden ser rechazadas durante la revisión.
«Tortuoso» y sin plazo claro
José Antonio Lomba, pasado presidente de Afaper, fue más directo al describir la situación. «Hay un mecanismo, pero es sumamente tortuoso», afirmó durante el Encuentro Económico. Lomba consideró que el procedimiento debería ser expedito y permitir la devolución en menos de un mes, dado que los recursos retenidos representan capital de trabajo, especialmente para las pequeñas empresas.
El reclamo de Afaper apunta a una reforma práctica del proceso: no se cuestiona la existencia del incentivo fiscal, sino su implementación. Los directivos piden que las autoridades tributarias y aduaneras articulen un mecanismo más ágil que haga efectivo un derecho que, en la práctica, queda inaplicable para buena parte del sector.
Los próximos pasos dependerán de la disposición de la DGII y la DGA para revisar los requisitos documentales y los plazos de resolución. El gremio no precisó si ha presentado una propuesta formal ante las autoridades, pero la denuncia pública en un foro económico indica que el tema escalará en la agenda tributaria del sector exportador.








