Port Samaná, la nueva terminal ubicada en Arroyo Barril, abrirá el 24 de noviembre de 2026 con una proyección de 450,000 pasajeros de cruceros en 2028, según cifras presentadas por ITM Group en el XI Encuentro Anual para el Desarrollo Turístico de Samaná. El evento reunió a especialistas en gestión de destinos y representantes de la industria portuaria para discutir cómo convertir ese flujo en ingresos reales para restaurantes, guías, transportistas, artesanos y emprendedores de la provincia.

La llegada masiva de cruceristas no garantiza por sí sola un beneficio distribuido. El debate central del encuentro fue si Samaná puede transformar una escala de pocas horas en una fuente de ingreso sostenida para los negocios locales, y en un motivo para que el viajero regrese como turista de estadía.
La nueva terminal y sus proyecciones
Fernanda Tovar Galindo, directora de Revenue Management de ITM Group, presentó los detalles de Port Samaná durante la jornada celebrada en Puerto Bahía. La terminal tendrá capacidad para recibir simultáneamente dos cruceros clase Oasis, los de mayor tamaño en la industria.

Las proyecciones de tráfico arrancan con 10,000 pasajeros en 2026, escalan a 220,000 en 2027 y alcanzan los 450,000 en 2028. El estimado de gasto por crucerista oscila entre US$100 y US$120, y se anticipan 1,000 empleos directos y 2,500 indirectos. La información presentada en el encuentro no detalla la metodología detrás de esas estimaciones ni el calendario de contratación, ni cómo se distribuiría el gasto entre la terminal y los negocios externos, una distinción clave para evaluar el impacto real en la provincia.
Del muelle al destino
Javier Lara Reinhold, presidente del Clúster Turístico de Samaná (CTS), planteó que la apertura de Port Samaná, sumada a la operación de Samaná Bayport, abre posibilidades que solo se materializarán si los beneficios fluyen más allá de los puertos. «Los puertos son la puerta de entrada. Samaná es la experiencia», afirmó Lara, situando el foco en calles, playas, gastronomía, excursiones y cultura.

Juan Manuel Santana, CEO de Maixal y especialista en gestión de destinos, participó desde Puerto Vallarta, México, con una propuesta concreta: el piloto Back to Samaná. La iniciativa busca coordinar terminal, excursiones, restaurantes, transporte y hoteles para incentivar al crucerista a regresar como huésped. Santana tomó como referencia la colaboración entre actores turísticos de Puerto Vallarta y propuso medir consultas, reservas, estancias y gasto vinculados a esos retornos. Por ahora es una propuesta presentada durante el encuentro, no un programa con resultados disponibles.
Coordinación y medición del éxito
Birgitt Heinsen, directora de Responsabilidad Social Corporativa de Ocean World Adventure Park & Marina y presidenta del Clúster Turístico de Puerto Plata, aportó la perspectiva de un destino con mayor recorrido: la colaboración entre sectores público, privado y comunitario como estrategia para fortalecer la oferta y aprovechar conjuntamente el turismo de cruceros.

Abelardo Melgen Acra, presidente de la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Samaná (AHETSA), fijó el criterio con el que deberá evaluarse el proyecto. «Samaná se encuentra ante una oportunidad extraordinaria. Su éxito no deberá medirse únicamente por la cantidad de barcos que lleguen, sino por cuántos de esos visitantes encuentren razones para volver y permanecer más tiempo», señaló. Melgen Acra anunció además que impulsará una mesa de trabajo con el Clúster, las autoridades y los sectores productivos para identificar iniciativas aplicables y evaluar sus resultados, aunque la información disponible no especifica fechas ni responsables por proyecto.
El XI Encuentro fue organizado por el CTS y AHETSA con apoyo del Ministerio de Turismo. Port Samaná tiene fecha prevista y proyecciones de crecimiento; la prueba de fondo será si la coordinación anunciada se traduce en mecanismos concretos para medir y distribuir el beneficio económico en la provincia antes de que el primer crucero atraque en noviembre.







