Las importaciones de tabaco en rama están desplazando la producción nacional y dejando a miles de cosecheros dominicanos con inventario acumulado en almacenes que no pueden comercializar, según advirtió el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en un comunicado de prensa emitido esta semana.
La situación golpea directamente el flujo de caja de los productores, muchos de los cuales tomaron financiamientos a través del Banco Agrícola y hoy enfrentan dificultades para honrar esos compromisos. El problema se agrava con la proximidad del inicio de un nuevo ciclo de siembra, que exigirá nueva inversión en un contexto en el que la cosecha retenida ha perdido calidad con el paso del tiempo en los depósitos.
Crisis en las zonas productoras
Emilio Toribio Olivo, titular de la Secretaría de Organizaciones Campesinas del PLD, describió la situación como «crítica» y apuntó a dos factores: la drástica reducción de los precios de mercado y el ingreso de tabaco importado de menor calidad que compite directamente con la producción local.
Productores de Villa González, Navarrete, La Canela, Áciba, San Francisco de Jacagua, La Vega, Moca, San Víctor, Villa Vásquez y otras comunidades de las principales regiones tabacaleras del país han reiterado sus quejas ante las autoridades, exigiendo medidas urgentes que garanticen la comercialización de sus cosechas, según recoge el comunicado del partido.
Desde Santiago, José Arturo Tatis, expresidente de la Federación Nacional de Productores de Tabaco (Fenaprotabaco) y secretario general del Comité Provincial del PLD, se sumó al reclamo y respaldó las demandas del sector.
Productores: el problema no es la industria exportadora
Los cosecheros atribuyen buena parte de sus dificultades al aumento sostenido de las importaciones de tabaco en rama registrado durante los últimos años, que, según denuncian, compite de forma directa con la materia prima producida localmente.
Al mismo tiempo, los productores aclararon que su reclamo no apunta contra la industria exportadora ni el sector manufacturero tabacalero, sino que busca que el crecimiento de la actividad en esos eslabones de la cadena también se traduzca en mejores condiciones para quienes cultivan la hoja. El Gobierno dominicano aún no ha respondido públicamente a las demandas del sector, y las organizaciones de productores esperan que las autoridades definan medidas concretas antes del inicio del próximo ciclo de siembra.









