El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) hizo un llamado público a las autoridades, al sector privado y a la sociedad dominicana para asumir con carácter de urgencia una política nacional de prevención sísmica en RD, en respuesta a lo que el partido califica como una vulnerabilidad real y reiterada por expertos y organismos técnicos.
El llamado fue hecho durante una rueda de prensa en la Casa Nacional Reinaldo Pared Pérez, encabezada por Temístocles Montás, vicepresidente del PLD. La organización advirtió que la prevención debe convertirse en una prioridad de Estado y no en una acción reactiva ante futuras emergencias, lo que implica compromisos de inversión pública, normativas de construcción y educación ciudadana que hoy, según el partido, no ocupan el lugar que merecen en la agenda gubernamental.
La vulnerabilidad geológica del país
El PLD recordó que la República Dominicana se encuentra en una de las zonas de mayor actividad sísmica del Caribe, atravesada por importantes fallas geológicas que históricamente han provocado movimientos telúricos de gran impacto. Según la organización, expertos y organismos técnicos han reiterado esa vulnerabilidad en múltiples ocasiones, sin que ello haya derivado en una política nacional sostenida de mitigación del riesgo.
La organización señaló que el impacto de un sismo depende, más allá de su magnitud, de tres factores: la preparación gubernamental, la calidad constructiva y la solidez de los sistemas de respuesta. En ese marco, instó a que la República Dominicana refuerce sus protocolos de emergencia, su infraestructura resistente y la instrucción de la población en el manejo de situaciones críticas.
La señal de alerta regional
El PLD citó las recientes experiencias de países de la región como evidencia de la urgencia del tema. Mencionó los terremotos ocurridos en Venezuela durante el presente año y los movimientos sísmicos registrados en Colombia, eventos que pusieron a prueba la capacidad de respuesta institucional de ambos países. También aludió al caso de Haití, cuyo historial de sismos devastadores sirve de referente cercano sobre las consecuencias de una preparación insuficiente.
Según el partido, estos casos confirman que el daño provocado por un terremoto no es exclusivamente función de su intensidad geológica, sino del grado de preparación del Estado y la sociedad que lo enfrenta. La organización sostuvo que las recientes experiencias regionales constituyen una señal de alerta para toda América Latina, incluida la República Dominicana.
El próximo paso, de acuerdo con el PLD, dependerá de la disposición del Gobierno a elevar la gestión del riesgo sísmico al nivel de política pública prioritaria. La atención que las autoridades presten a este llamado —y las medidas concretas que de él se deriven— marcará si el país avanza hacia una cultura de prevención o sigue respondiendo solo cuando el desastre ya ocurrió.






