El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que canceló un ataque militar planeado contra Irán tras alcanzar los términos de un acuerdo preliminar que contempla la reapertura del estrecho de Ormuz y el fin de la amenaza nuclear iraní, según publicó en su red Truth Social.
La decisión importa a la República Dominicana porque el estrecho de Ormuz es la ruta por la que transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, y cualquier interrupción presiona al alza los precios internacionales del crudo. Para una economía importadora de combustibles como la dominicana, una escalada elevaría el costo de la energía, la factura eléctrica y el transporte, con impacto directo en la inflación y en el bolsillo del consumidor.
Trump afirmó que Estados Unidos estaba «preparado para atacar a la República Islámica de Irán con un nivel de terror militar, fuerza y poderío no visto desde la Segunda Guerra Mundial», pero que Teherán y otros países de Medio Oriente le pidieron detener cualquier ofensiva porque «se han acordado los términos de un acuerdo». El pacto, según describió, incluiría la apertura «inmediata, completa y total» del estrecho de Ormuz.
El mandatario condicionó la suspensión a que el acuerdo se concrete rápidamente y aseguró que Israel se une al compromiso. «Por el bien del mundo y, asimismo, por la supervivencia de un Irán próspero», accedió a cancelar el ataque, escribió.
El secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo que los ataques recientes contra Irán destruyeron su Armada, Fuerza Aérea, defensas antimisiles, lanzadores e instalaciones de producción de armas, lo que «degradó gravemente» sus capacidades defensivas. Rubio reconoció que Teherán «todavía tienen misiles y todavía tienen drones», pero afirmó que ya no dispone del «escudo convencional» tras el cual protegerse, lo que —dijo— explica su disposición a negociar sobre la desnuclearización y el estrecho.
El temor a una nueva escalada aumentó luego de que Trump advirtiera sobre ataques «con mucha fuerza» contra Irán. De acuerdo con CBS News, Washington y Jerusalén evaluaban ataques conjuntos durante el fin de semana, con posibles blancos en refinerías de petróleo y centrales eléctricas, tras la reunión del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en la capital estadounidense.
Según el medio Axios, el príncipe heredero saudí, Mohammed Bin Salman, llamó a Trump el sábado para transmitirle su preocupación por el posible bombardeo y le pidió «reducir la tensión y abstenerse de lanzar los ataques», según una fuente con conocimiento de la conversación.
El conflicto, iniciado el 28 de febrero con la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, acumula más de cinco meses sin una solución concreta y se ha expandido hacia el mar Rojo. La atención se centra ahora en si el acuerdo preliminar se formaliza en los próximos días; el mercado petrolero seguirá de cerca la evolución del tránsito en Ormuz, cuya seguridad determina buena parte de la trayectoria de los precios del crudo y, con ellos, la presión inflacionaria sobre economías importadoras como la dominicana.







