Donald Trump pidió un nuevo presidente para Ucrania este sábado 10 de octubre desde la base militar de Andrews, en Maryland, afirmando que el presidente ucraniano Volodimir Zelenski «nunca llega a acuerdos» y que debería ser reemplazado por un líder capaz de negociar el fin de la guerra con Rusia.
«Creo que ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente», dijo Trump ante la prensa. La declaración eleva la presión de Washington sobre Kiev en un momento en que Estados Unidos acaba de anunciar el levantamiento de las sanciones a la exportación de diésel ruso, una decisión que el propio Zelenski calificó de «regalo» para Putin.
Trump contra Zelenski
Trump fue explícito en sus críticas. «Sugiero que Ucrania tenga un nuevo líder que pueda llegar a un acuerdo. Zelenski por algún motivo nunca llega a acuerdos», señaló el presidente estadounidense. Añadió que, a su juicio, «Zelenski podría haber resuelto esta guerra muchas, muchas veces», pero «elige no hacerlo».
El presidente de Estados Unidos también vinculó sus críticas a los ataques de las Fuerzas Armadas ucranianas contra las refinerías de petróleo rusas. «Zelenski quiere generar problemas al mundo. Quiere generar problemas a nuestros agricultores con sus ataques contra las refinerías rusas», afirmó. Trump aseguró haberle advertido a Zelenski que no atacara las instalaciones energéticas rusas, pero que el mandatario ucraniano ignoró esa petición y ordenó ataques contra depósitos de combustible diésel. «Debería parar de una puñetera vez», expresó Trump.
Las Fuerzas Armadas ucranianas han golpeado de manera recurrente las refinerías rusas como táctica para frenar la ofensiva del Kremlin sobre el este de Ucrania. Esos ataques se han producido a pesar de las advertencias reiteradas de Washington.
El acuerdo de diésel con Rusia
En ese contexto, Trump anunció un acuerdo que calificó de «trascendental» con el presidente ruso Vladimir Putin: Rusia suministrará «inmediatamente» más de 300,000 toneladas de combustible diésel al mercado estadounidense y global. El pacto contempla el envío de otras 500,000 toneladas durante noviembre y 1,000,000 de toneladas «inmediatamente después», según detalló el mandatario.
Zelenski respondió con dureza al anuncio. «Esto le hace el juego a Rusia, ya que le permite matar a más personas, prolongar la guerra, tener aún menos respeto por Estados Unidos e infligir pérdidas y daños aún mayores al mundo», argumentó el presidente ucraniano, en declaraciones recogidas por Europa Press. Para Kiev, el levantamiento de sanciones al diésel ruso y el nuevo acuerdo de suministro representan una señal política de acercamiento entre Washington y Moscú que debilita la posición ucraniana en el conflicto.
El choque entre Trump y Zelenski llega en un momento crítico de las negociaciones de paz, con Washington ejerciendo presión simultánea sobre Kiev para que acepte condiciones de cese al fuego que Ucrania ha rechazado. Los próximos movimientos del Kremlin ante la propuesta de Trump y la reacción de los aliados europeos, que hasta ahora han respaldado a Ucrania, serán determinantes para el rumbo de las conversaciones.








