El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, pronunciará su primer discurso como mandatario ante miembros de las Fuerzas Militares en el Batallón Pichincha, en Cali, el próximo 7 de agosto, rompiendo la tradición de dirigirse al Congreso durante la ceremonia de investidura.
El equipo de De la Espriella confirmó este jueves los detalles del acto inaugural. La ceremonia comenzará en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali —un recinto multipropósito con capacidad para más de 2,300 personas, helipuerto y pantallas LED de alta definición— en lugar del Salón Elíptico del Capitolio o la Plaza de Bolívar en Bogotá, escenarios habituales de las posesiones presidenciales colombianas. El traslado también responde a la voluntad expresa del mandatario electo.
La investidura fuera de Bogotá
En la Arena USC, De la Espriella recibirá la banda presidencial en una sesión presidida por Honorio Henríquez, presidente del Senado y miembro del partido derechista Centro Democrático. Allí jurará respetar y cumplir la Constitución y la Ley ante una mayoría de senadores y representantes a la Cámara, autoridades nacionales e invitados internacionales, entre ellos el rey Felipe VI de España y los presidentes de ocho países latinoamericanos.
Concluido ese acto, De la Espriella se trasladará al Batallón Pichincha del Ejército, donde pronunciará su primer discurso como presidente ante las Fuerzas Militares, en un guiño a lo que él mismo ha llamado «los verdaderos héroes de la patria».
El plan original y el volcán Puracé
La idea inicial del presidente electo era asumir el cargo en una guarnición militar en Popayán, capital del departamento del Cauca —zona marcada históricamente por el conflicto armado—, como gesto simbólico hacia los militares. Sin embargo, esa opción fue descartada hace 10 días ante el riesgo de erupción del volcán Puracé, que se encuentra actualmente en alerta naranja. El traslado al Cauca también planteaba dificultades logísticas, de seguridad, protocolarias y, según analistas, enviaba un mensaje político de subordinación del poder civil ante el militar.
Descentralización como eje de gobierno
La elección de Cali no es accidental: De la Espriella ha insistido en descentralizar la administración del Estado y aspira a convertir a la ciudad caribeña de Barranquilla en capital alterna de Colombia, y a Cali y Medellín en sedes satélites de la Presidencia. Bogotá, sede histórica de los tres poderes del Estado, no figuró en sus planes ni para la investidura ni como base de gobierno.
El presidente del Senado, Honorio Henríquez, conducirá la sesión del Congreso trasladada a la Arena USC, un escenario que contrasta con la solemnidad del Capitolio bogotano. La mirada de los mercados y la comunidad internacional estará puesta en los primeros nombramientos de gabinete y en la dirección de la política económica que De la Espriella anuncie en ese primer discurso ante las Fuerzas Militares.









