Donald Trump propuso este miércoles renombrar el estrecho de Ormuz como «Estrecho de Trump», en el momento de mayor escalada militar entre Estados Unidos e Irán en torno a esa vía marítima por la que transita cerca de una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo.
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye una de las rutas más críticas para el transporte global de petróleo y gas natural licuado. Cualquier interrupción en el tránsito tiene consecuencias inmediatas para los mercados energéticos mundiales —incluidas las economías importadoras de energía de América Latina y el Caribe, que absorben esos movimientos de precio en sus facturas de importación.
La propuesta y el contexto militar
«Ahora que lo tenemos bajo control de Estados Unidos, ¿deberíamos cambiar el nombre de estrecho de Ormuz a ESTRECHO DE TRUMP?», escribió Trump en su red social Truth Social. El mandatario añadió que el paso marítimo, al igual que Estados Unidos, sería «más caliente que nunca». Irán rechaza la afirmación de Washington sobre el control del corredor.
La propuesta no es nueva en términos de intención: a principios de este año, Trump ya había compartido en Truth Social un mapa en el que el estrecho aparecía identificado como «Estrecho de Trump». Ahora, con el conflicto militar nuevamente concentrado en la zona, el presidente retomó públicamente el planteamiento.
Esta semana, fuerzas estadounidenses atacaron objetivos militares iraníes cerca del estrecho de Ormuz. Washington sostiene que las operaciones buscan garantizar la seguridad de la navegación y mantener abierto el corredor. Irán las considera parte de una campaña militar más amplia y ha respondido con ataques contra posiciones de Estados Unidos y sus aliados en la región. Kuwait, Bahréin y el Kurdistán iraquí reportaron ataques; autoridades kurdas informaron que interceptaron drones cargados con explosivos cerca de Erbil.
Petróleo cerca de los 100 dólares
La escalada militar ya ha impactado los mercados energéticos. El martes, los precios del crudo subieron con fuerza ante los temores de una mayor disrupción en el suministro: el Brent superó los US$95 por barril, mientras el West Texas Intermediate (WTI) también avanzó con fuerza, acercando el petróleo al umbral de los US$100 por barril.
Arabia Saudita informó, además, que un ataque iraní contra un petrolero de su compañía naviera nacional provocó la muerte de dos tripulantes filipinos, lo que ilustra el alcance humano y logístico de la tensión en el estrecho.
La política de renombrar geografía
El «Estrecho de Trump» se inscribiría en un patrón de la actual administración estadounidense: durante su segundo mandato, Trump impulsó el uso de «Golfo de América» para referirse al golfo de México y ordenó a las agencias federales utilizar «Lake America» en lugar de Lake Ontario. La propuesta de cambiarle el nombre al estrecho de Ormuz sigue esa misma lógica de asociar su apellido con espacios geográficos de alta visibilidad internacional.
La evolución del conflicto en torno al estrecho de Ormuz y la trayectoria del precio del petróleo marcarán las próximas sesiones en los mercados energéticos globales, con especial atención a cualquier acción que restrinja el paso de tanqueros por ese corredor.







