En 1998 el país observo con esperanza como un nuevo presidente anunciaba la solución definitiva del problema de los eternos y molestosos apagones. Mediante la ley de capitalización (141-97) aprobada con el consenso de la clase política y el empresariado nacional, se abrió la posibilidad para una solución definitiva al sistema energético y sobre todo sin carga para el erario público.
No solo los apagones eran el motivo principal para justificar la aprobación de esta ley, también lo era la carga financiera que en ese momento impactaba el presupuesto nacional con unos 75 a 100 millones de pesos mensuales que anualmente eran más o menos entre 900 y 1,200 millones de pesos (unos 80-85 millones de dólares a la tasa de cambio de la época), recuérdese que todo el consumo de electricidad del gobierno, llámese oficinas públicas, hospitales, escuelas, aeropuertos, puertos, se contabilizaban dentro de ese déficit. Estas por ser del estado no pagaban a la CDE que era el monopolio estatal del sector eléctrico, al tiempo que esto ocurría, el viejo zorro político Joaquín Balaguer le entregaba el poder al joven promesa Leonel Fernández en 1996.
Hoy vemos como justamente 30 años después, 2026 el déficit del sector eléctrico ronda la astronómica suma sin precedentes de más 2,000 millones de dólares, para el año 2025, cifra verdaderamente escandalosa y motivo esencial para escribir este artículo. Estas pérdidas son insostenibles para la economía de nuestro pobre país. Y no hablemos del fracaso de la ley de capitalización del sector público que, a mi juicio, solo sirvió para que el estado dominicano regalara el parque de generación de entonces valorado en más de 34 mil millones de dólares, esto aparte de los demás bienes de las antiguas empresas del pueblo dominicano CEA y CORDE, que a propósito se hizo a precios subvaluados en detrimento del país una vez más, pero ese es otro tema.
Los organismos que surgieron por necesidad de las normativas para la operatividad de las nuevas empresas que se hicieron necesaria a la luz de la ley 125-01, llamada la Ley General de Electricidad a saber: La Superintendencia de Electricidad, Comisión Nacional de Energía, el Organismo Coordinador y su mercado Spot.
La fórmula que utiliza la SIE en el mercado eléctrico es el pecado original de este sistema que lacera las finanzas del pueblo dominicano con más de 30 mil millones de dólares de nuestros bolsillos que se tiran al zafacón, para mantener un sistema que no garantiza energía constante ni de calidad y si muchos apagones, pero sobre todo cara. ¿Cuantas plantas tipo ITABO-PUNTA CATALINA-FOTOVOLTAICAS-HIDROELECTRICAS se hubieran construido con ese dinero? ¿Cuantos hospitales, escuelas, carreteras, puentes? Ese hoyo anual pone en peligro la estabilidad económica y el desarrollo del país, amén de las pérdidas operativas EDES, paso a explicar porque:
El cálculo para fijar los precios en el mercado spot es el siguiente:
El organismo coordinador tiene un orden de mérito en las plantas generadoras de electricidad que va desde la de menor precio o más barata, a la de mayor precio de generación o más caras y eso hasta ahí está correcto. Los suministros entonces empiezan con las hidroeléctricas, continúan con las fotovoltaicas/eolicas luego entrando al sistema con la térmicas a carbón, las de gas natural y finalmente las de fuel oil que son las de los precios más altos.
La Fórmula que hace felices a todos los generadores y como se liquidan a continuación a modo de ejemplo:
República Dominicana tiene una demanda promedio de alrededor de 3,000 MW(megavatios) que se incrementa entre 3,800 a 3,900 MW en su pico máximo, para suplir esa demanda diariamente el OC (organismo coordinador) hace lo siguiente, suple con lo disponible en las hidroeléctricas que tienen el costo de generación más bajo con un promedio de 0.03 centavos de dólar, y así sucesivamente hasta llegar a las más caras que son las barcazas de puerto Los negros de Azua con combustible Fuel oil No.6 a un precio alrededor de 12.5 veces más que el promedio de costo de todas las plantas del pais. Esto al margen del alto costo medioambiental que produce. Entonces por suplir y contaminar se le paga a un astronómico precio de 1.68 por KW/h y eso no debería pasar.
Los generadores tienen en su mayoría contratos en la modalidad de PPA (Power Purchase Agreement) contrato de compra de energía, con las distribuidoras de energía (Las EDE) y aquí es el problema. Las EDE en ese intercambio de venta y compra pierden y mucho, pues tiene esos contratos PPA que el OC hace cumplir, aunque estas compran el KW/h más caro de cómo le venden el KW/h al consumidor.
El OC ordena las plantas como explicamos, de la más barata a la más cara y van entrando al sistema hasta cubrir la demanda. Vamos suponer que es 3000 MW la demanda de ese momento, entonces
- Hidro y solar: 300 MW a $0.03 USD/kWh
- Puntas Catalina carbón: 700 MW a $0.06 USD/kWh
- Parques eólicos: 200 MW a $0.07 USD/kWh
- Gas natural: 1,200 MW a $0.12 USD/kWh
- Fuel oil: 600 MW a $0.40 USD/kWh → Esta es la última que entra para llegar a 3,000 MW
Precio spot de esa hora = $0.40 USD/kWh
Porque es el costo de la última planta que se necesitó.
Cómo se liquida:
| Planta | Potencia (MW) | Costo Real (USD/kWh) | Precio Que Cobra (USD/kWh) | Renta Por kWh (USD) |
|---|---|---|---|---|
| Hidro | 300 | $0.03 | $0.40 | $0.37 |
| Carbón | 700 | $0.06 | $0.40 | $0.34 |
| Eólico | 200 | $0.07 | $0.40 | $0.33 |
| Gas Natural | 1,200 | $0.12 | $0.40 | $0.28 |
| Fuel Oil | 600 | $0.40 | $0.40 | $0.00 |
Para 1 hora:
– Punta Catalina I y II producen 700 MW x 1 hora = 700,000 kW/h
– Cobra: 700,000 x $0.40 = $280,000 USD
– Su costo real: 700,000 x $0.06 = $42,000 USD
– Renta de esa hora: $238,000 USD
El problema para el país:
EDE tiene que pagar $280,000 por esa hora a Punta Catalina y por igual a todos los demás. Si EDE solo puede cobrar $150,000 a los usuarios por esa misma hora, el Estado pone los $130,000 restantes como subsidio.
Si en vez de precio marginal se pagara costo real, Punta Catalina solo recibiría $42,000 en esa hora.
El argumento para aplicar esa fórmula es supuestamente para garantizar un flujo de inversiones en el sector.
Es verdad que las distribuidoras arrastran perdidas por muchas causas, desde pérdidas técnicas, perdidas por fraudes e incapacidad gerencial así como falta de previsión en las inversión de mantenimiento, esto es un componente importante pero no para justificar el alto precio que actualmente paga el pueblo dominicano. y es ahí donde los gobernantes juegan su rol de preservación del interés nacional a los de cualquier sector llámese como se llame.
los organismos que deben velar por el interés nacional y no solo para garantizar el interés de los empresarios que ampliamente se benefician de este método o fórmula para el cálculo que hace esa institución que se llama superintendencia de electricidad en el mercado eléctrico.








