El presidente de la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE), Boris de León Reyes, abogó por que el Gobierno impulse un subsidio a los combustibles focalizado como parte de un pacto fiscal integral, en lugar de mantener el esquema general de subsidios que hoy enfrenta presiones por el alza de precios internacionales.
De León Reyes realizó estas declaraciones durante la presentación de un estudio sobre el costo de la justicia, elaborado conjuntamente por ANJE y la Escuela Nacional de la Judicatura. El planteamiento conecta el debate sobre los combustibles con una discusión más amplia: la necesidad de una reforma fiscal estructural que refuerce las finanzas públicas ante choques externos.
Focalización del subsidio y pacto público-privado
En ese contexto, el dirigente empresarial consideró necesario colocar sobre la mesa la discusión sobre los subsidios y avanzar «poco a poco» hacia un esquema de focalización que permita una mayor sostenibilidad de las cuentas fiscales. La focalización implica dirigir el apoyo estatal únicamente a los sectores de menores ingresos, en lugar de beneficiar a toda la población por igual, lo que reduce el gasto público sin eliminar la protección social.
De León Reyes vinculó la situación actual con los efectos de la crisis internacional sobre los precios de los combustibles y reconoció que el Gobierno ya ha dado pasos en esa dirección con la última reforma tributaria. No obstante, advirtió que, de generarse nuevas necesidades fiscales, el Ejecutivo deberá comunicar oportunamente los pasos a seguir.
La propuesta de ANJE: mesa de diálogo estructural
La postura central de ANJE es la apertura de un espacio de diálogo público-privado para construir un pacto fiscal verdaderamente integral, que atienda la vulnerabilidad del país ante este tipo de embates económicos. «Estamos dispuestos a sentarnos en la mesa y realizar propuestas en un esquema participativo», afirmó De León Reyes.
La organización no presentó cifras concretas sobre el costo del subsidio actual ni una propuesta de calendario para la transición hacia la focalización. Lo que sí dejó claro es que ANJE está dispuesta a participar activamente en cualquier proceso de reforma, siempre que sea inclusivo y con interlocución entre el sector privado y el Estado.
El siguiente paso que los mercados y analistas estarán atentos es si el Gobierno recoge el llamado de ANJE y convoca formalmente una mesa de diálogo fiscal antes de que concluya el año, en un entorno donde la presión sobre el precio de los combustibles sigue siendo un factor de riesgo para el presupuesto público.









