El presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED), Celso Marranzini, aclaró que los apagones nocturnos en República Dominicana son producto de averías en la red, no de suspensiones programadas, y que el sistema eléctrico nacional acumulará este año inversiones que incluyen una licitación de 200 megavatios en baterías de almacenamiento solar.
El calor extremo del verano elevó el consumo eléctrico a niveles sin precedentes, lo que tensiona una red de distribución que opera con 169 subestaciones y que, según Marranzini, aún necesita ocho años para alcanzar un estándar de desarrollo pleno. Esa presión se traduce en cortes que afectan directamente a hogares y empresas en un país donde el servicio eléctrico sigue siendo una de las principales quejas de ciudadanos e inversionistas.
Mantenimiento vs. avería: la distinción que hace el CUED
«Cuando hay apagones en la noche es una avería, porque nosotros no damos apagones de noche», afirmó Marranzini en el programa televisivo El Día. El funcionario reconoció que las suspensiones diurnas responden a trabajos de mantenimiento preventivo y defendió su necesidad: «Si no se da mantenimiento, entonces no es el mantenimiento que viene, es la avería y es peor», sostuvo.
El directivo también reconoció el impacto humano de los cortes durante la ola de calor. «Nosotros estamos de acuerdo en que la suspensión de energía, no importa de la forma que sea, es odiosa. Sobre todo con estos calores, esto es insoportable», dijo. Mencionó que los Juegos Centroamericanos representan una carga adicional sobre el sistema, aunque aclaró que ese consumo no es la causa directa de las interrupciones residenciales.
Inversiones y proyectos para el sistema eléctrico
Entre las medidas inmediatas, el CUED avanza en trabajos de poda de vegetación cercana a las redes eléctricas. Para el próximo año se implementará la llamada «poda en caliente», una técnica que permite realizar esas labores sin cortar el suministro.
En materia tecnológica, Marranzini destacó el avance en la instalación de contadores inteligentes, que detectan automáticamente cuando un medidor deja de registrar consumo y contribuyen a reducir las irregularidades en el servicio. Al cierre de este año, el CUED espera haber instalado nuevas subestaciones o repotenciado parte de las 169 existentes.
Para 2026, el plan incluye el financiamiento de proyectos con la banca internacional, entre ellos uno que beneficiaría a unas 324,000 familias. Asimismo, el CUED trabaja junto al Ministerio de Energía y Minas en un sistema de alumbrado público inteligente que permitirá a las distribuidoras monitorear cada lámpara en tiempo real —saber si está encendida o apagada— y ajustar su intensidad según la hora del día.
La medida de mayor envergadura anunciada es una próxima licitación para instalar 200 megavatios de baterías vinculadas a instalaciones solares existentes, con el propósito de almacenar energía generada durante el día y utilizarla en las horas nocturnas de mayor demanda. El propio Marranzini advirtió que, pese a todas estas iniciativas, el sistema eléctrico dominicano tardará al menos ocho años en alcanzar un nivel de desarrollo consolidado, lo que indica que las mejoras serán graduales. Los próximos indicadores a seguir son el resultado de la licitación de baterías, el avance en la repotenciación de subestaciones antes de diciembre y la concreción del financiamiento con la banca internacional para los proyectos de 2026.









