República Dominicana avanza en cuatro procesos de almacenamiento de energía y generación térmica que buscan ampliar la capacidad del sistema eléctrico nacional y asegurar el suministro frente al crecimiento sostenido de la demanda, según reveló el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, durante la XI Semana de la Energía 2026 celebrada en Santo Domingo.
Los cuatro procesos, impulsados por el Gabinete Eléctrico del presidente Luis Abinader, se dividen en dos frentes: almacenamiento en baterías (BESS, por sus siglas en inglés) y generación térmica. Su ejecución respondería a la necesidad de contar con un sistema eléctrico más confiable y flexible, en especial de cara a la expansión de la demanda proyectada para después de 2032.
Almacenamiento en baterías: dos procesos con distinto alcance
El primer proceso de almacenamiento contempla incorporar 200 megavatios (MW) de capacidad BESS, con una duración de cuatro horas, dentro de parques de energías renovables ya existentes en el país. El segundo proceso apunta a proyectos que ya cuentan con concesión definitiva y cuya capacidad de generación prevista oscila entre 600 y 900 MW; en estos casos, el almacenamiento incluido equivaldrá al 50% de dicha capacidad, también con una duración de cuatro horas.
Ambas iniciativas apuntan a reducir la intermitencia inherente a las fuentes renovables (sol y viento) al permitir que la energía generada se almacene y se despache cuando la red lo requiera, un mecanismo clave para estabilizar la frecuencia del sistema y evitar apagones.
Generación térmica: centrales existentes y nuevas para después de 2032
En el ámbito térmico, Santos precisó que uno de los procesos estará orientado a centrales existentes, mientras que el otro buscará contratar la central o las centrales necesarias para atender el crecimiento de la demanda eléctrica más allá de 2032. Este segundo proceso resulta estratégico, pues la planificación de infraestructura de generación requiere plazos largos de desarrollo, financiamiento y construcción.
El ministro subrayó que el país entra en una nueva etapa en la que no basta con ampliar capacidad, sino que el sistema debe ser más resiliente y capaz de responder a las necesidades futuras del suministro. Las declaraciones se produjeron en la sesión magistral «Seguridad energética en Estados insulares» y en el panel «República Dominicana y la agenda energética regional», ambos organizados en el marco del evento de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olade), que reunió a representantes de 27 países miembros.
Contexto regional y participantes del foro
La XI Semana de la Energía 2026 sirvió de escenario para un intercambio más amplio sobre los retos de los Estados insulares, cuyas redes eléctricas enfrentan limitaciones de interconexión y mayor vulnerabilidad ante eventos climáticos. En los paneles participaron, entre otros, Woochong Um, director ejecutivo de Global Energy Alliance for People and Planet; Chandrasekar Govindarajalu, del Programa de Asistencia para la Gestión del Sector Energético (Esmap) del Banco Mundial; y representantes de AES Dominicana, InterEnergy y el Centro del Caribe para las Energías Renovables y la Eficiencia Energética (Ccreee).
El próximo paso clave será el lanzamiento formal de los cuatro procesos licitatorios, cuyo calendario y condiciones definitivos aún no han sido divulgados por el Gabinete Eléctrico. Los plazos de adjudicación y la estructura de los contratos determinarán cuándo comenzará a incorporarse efectivamente esta nueva capacidad al sistema eléctrico dominicano.







